Cubano que arribó a Estados Unidos cuenta su historia y cómo organizó el viaje

Recientemente fue entrevistado por el canal de noticias BBC Mundo, uno de los cubanos que arribó a territorio estadounidense a bordo de un ala delta motorizada en marzo del pasado año.

Durante la entrevista el joven, nombrado Ismael Hernández Chirino, ofreció algunos detalles del viaje y explicó las razones que lo impulsaron a emprender esta arriesgada aventura.


De acuerdo a lo expuesto por Ismael, su primer contacto con este tipo de aeronaves ligeras se produjo mientras trabajaba como miembro de las Tropas Guardafronteras en la isla, a través de un proyecto que consistía en la utilización de las mismas para apoyar las labores de vigilancia costera, por lo que paulatinamente aprendió a pilotearlas.

Sin embargo, el empleo de estos equipos fue remplazado por otros métodos de vigilancia menos costosos y el joven presentó su renuncia y comenzó a trabajar como taxista en el sector del turismo.

En una ocasión se encontró con un amigo que formaba parte de un nuevo programa, desarrollado por el Club de Aviación, consistente en el uso de dichas aeronaves para el esparcimiento de los turistas. Estimulado por su pasión por volar, decidió involucrase en el mismo.

No obstante, la crisis económica en Cuba provocó que el programa fuera decayendo de manera gradual y que disminuyera el número de pilotos, por lo que el joven y su colega se sintieron muy angustiados ante la posibilidad de perder el empleo, lo cual conllevaría a un empeoramiento de sus condiciones de vida y de las de su familia.

Al respecto señaló: «Nos íbamos a quedar sin trabajo, ya teníamos una situación complicada porque habíamos invertido todos nuestros ahorros en función de poder volar estos aparaticos con turistas, pero todo apuntaba a que íbamos a tener que cerrar. Estar en la calle, pasar hambre y que nuestra familia pase hambre, eso fue la gota que derramó el vaso».


Igualmente, aclaró que la idea de abandonar la isla e intentar emigrar a los Estados Unidos, si bien estuvo motivada por el complejo momento que estaban vivienda, surgió de forma espontánea. En tal sentido manifestó: «Un día yo estaba cuidando el avión cuando mi amigo viene y me dice: ‘Bueno, ¿y qué hacemos?’ Ese mismo día preparamos todo, conseguimos combustible, conseguimos hacer las modificaciones al avioncito para poder llegar y a la mañana siguiente, despegamos”.

La aeronave en cuestión no se encontraba en buenas condiciones, tenía varios parches y costuras medio despegadas.

Según Ismael la travesía se tornó agobiante, alegando: «Me puse muy nervioso, muy tenso en ese momento en el que me di cuenta que solo veía mar y mar y mar, y que no había ni un pedacito de arena donde caer. Y se complica más cuando miras hacia abajo para ver olas de dos y tres metros».

Afortunadamente el 25 de marzo el cubano aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Cayo Hueso, luego de una hora y 50 minutos en el aire. Estuvo recluido seis meses en un centro de detención para migrantes y actualmente reside en Tampa junto a su novia.


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