El cubano Willie Falcon ha sido deportado a la República Dominicana después de que su intento de permanecer en los Estados Unidos fracasó luego de cumplir su sentencia de 20 años de prisión por una condena por lavado de dinero relacionado con las drogas.

Falcon, de 62 años, fue deportado a principios de este mes porque era un delincuente convicto sin ciudadanía estadounidense.

Falcon, quien recientemente perdió su última apelación ante un tribunal federal para bloquear su deportación, no a Cuba como temían él y los miembros de su familia de Miami, según funcionarios federales. El gobierno de la República Dominicana aceptó aceptar a Falcón como residente.

Los abogados de Falcon intentaron bloquear su expulsión de Estados Unidos a Cuba por parte de Inmigración y Aduanas. Afirmaron que su papel clandestino para ayudar a financiar un complot respaldado por la CIA en la década de 1990 para asesinar al líder cubano Fidel Castro lo llevaría a su muerte por parte del gobierno si fuera enviado de regreso a Cuba.


Sin embargo, un juez de inmigración rechazó su petición en marzo para permanecer en los Estados Unidos bajo un tratado internacional de derechos humanos, la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura, según fuentes cercanas a la decisión. El tratado de la ONU de 1984 prohíbe a las naciones transportar personas a cualquier país donde haya razones para creer que serán torturadas, entre otras disposiciones.

En su intento por bloquear su deportación a Cuba, Falcon reveló un secreto sobre su relación pasada con Magluta. Después de que los que abandonaron la escuela secundaria se convirtieron en contrabandistas de los carteles colombianos en la cima de la era de Miami Vice, a mediados del decenio de 1990 donaron importantes ganancias del narcotráfico a grupos paramilitares de exiliados cubanos que tenían como objetivo asesinar a Castro.