Cubana se plantó en una bodega a reclamar su pollo y así reaccionó la administradora del local estatal/Imagen tomada de redes sociales

Una madre cubana se plantó en la bodega a pedir una respuesta a la administradora, después de que le deben la cuota de pollo de tres meses, la isleña que comenzó a grabar con su celular, alegando estar en todo su derecho de exigir le den el alimento que le corresponde por la libreta de racionamiento, logró exponer a la bodeguera que la trató de manera indolente e intentó eludir su responsabilidad en la gestión del establecimiento estatal.


«Falta el pollo, eso es todo los meses, mira lo que he cogido yo. Ahora te voy a explicar una cosita para que quede para el récord, el pollo que me tenían que dar se supone que si tú lo reportaste, tú tendrías más del que viene en el mes normalmente», advirtió la mujer en su grabación.

El teléfono sonaba y abruptamente la bodeguera descolgó en auricular, y contestó la llamada, sin ni siquiera pedirle un momento a la clienta que había ido a reclamar.

«Escúchame a mi, yo estoy en todo mi derecho…», prosiguió la cubana que denunciaba a todas voces el robo de la bodega.

«No te voy a explicar, ni te voy a dar nada», respondió la trabajadora estatal, que se levantó de su silla y de su escritorio desordenado para evadir el reclamo.


«La responsable eres tú. Tú tienes que decir dónde está mi pollo. Esto no se va a repetir. Esto a mí no me va a volver a pasar», añadió la clienta molesta, al tiempo que la perseguía grabando la discusión.

«¿Ya terminaste? Entonces apaga el teléfono», expresó la funcionaria de modo prepotente.

«Las explicaciones que ella me da a mí no me son válidas. El pollo se me puede perder un mes, pero tres meses seguidos no. Voy y te hago a una denuncia, porque que yo sepa aquí el gobierno manda pollo para todo el mundo», aclaró la denunciante, ante otra mujer cómplice que salió en defensa de la empleada.

Los hechos ocurrieron en la bodega de 7ma y 84 en Miramar, y evidencia la miseria que se vive en el país comunista, eventos como estos se han repetido en la Isla durante décadas, debido a la pésima gestión y corrupción del gobierno comunista.