Cubana celebró su 105 cumpleaños en Florida, su secreto para la longevidad parece ser armar rompecabezas/Captura de pantalla

Idelisa Olivera, una abuelita cubana estuvo cumpliendo su 105 años hace unos días, su secreto para la longevidad parece ser armar rompecabezas todos los días.

Sus hijos y nietos la llaman cariñosamente «Yaya». Olivera nació el 15 de agosto de 1916 en una granja en Cuba, y en 1974 emigró a Tampa, Florida, desde entonces vive allí.


Michelle Magro, nieta política de la anciana, reveló que le preguntó cual quería fuese el regalo para su cumpleaños y el deseo de Yaya era salir en las noticias.

«Soy muy afortunada porque tengo una hija maravillosa y tengo dos nietos maravillosos y tengo un montón de bisnietos», confesó la festejada.

«Me considero muy afortunado de amarlos y estar con ellos», agregó.

Idelisa quien fue entrevistada antes de celebrar la fiesta, dijo que disfrutaría de unas galletas o dulces para el cumpleaños, las Milano de chocolate son sus favoritas.


Olivera pasa sus días muy entretenida, pues a diario dedica un tiempo ejercitando el cerebro, armando rompecabezas.

El periodista del canal 10 de Tampa Bay, pudo pasar la tarde con la sabia señora, trabajando en sus rompecabezas, mientras uno de sus hijos les servía de traductor por el idioma.

«¿Por qué pedir estar en la televisión por su cumpleaños?», le preguntó el reportero.

«Me gusta lucirme. No soy una anciana frágil a los 105», contestó la cubana.

Yaya trabajó en Estados Unidos hasta que cumplió 67 años, y luego se retiró para dedicar más tiempo a la costura y la jardinería.

Mientras tanto, la familia siguió siendo su principal prioridad.

«Ella es fantástica. Mi madre está tan interesada en la familia y las relaciones y en ayudar a la gente», comentó Borja, la única hija de Olivera.

«Tuvimos que renovar su identificación, y le dijo a la oficina de licencias de conducir, no se preocupen, estaremos aquí por 111», detalló la orgullosa hija.

Algo recurrente en su hogar son los rompecabezas. Hay varios colgados en la mayoría de las habitaciones, e incluso un alijo de los completos en el armario del dormitorio. Cada uno tiene al menos 500 piezas, aunque ella prefiere la variedad de 1000 piezas. Cada vez que Idelisa termina un rompecabezas su hija Borja los pega.

«Es asombroso. Es una alegría tener una madre centenaria», añadió.

«Nuestros hijos son adolescentes y mayores, y para ellos tener una bisabuela es una bendición», explicó Alex, nieto de Idelisa.

La abuelita no habla inglés, ya que llegó siendo mayor a Norteamérica, en cambio conversa en español, y su mejor lenguaje es el amor que brinda a sus familiares.

Además de los rompecabezas, Olivera siempre ha comido saludable y ha sido muy activa, aunque camina con andador sigue haciéndolo con mucha frecuencia. Idelisa es una persona muy feliz en compañía de sus hijos, nietos y bisnietos que la aman.