CUBAMAX-TV-en-Estados-Unidos


La nueva promesa del proveedor de satélite DishLATINO es CubaMax TV, un canal que según el vicepresidente de la cadena, es una ventana abierta a la cultura cubana vía películas, novelas, documentales, música y programas infantiles. Sin embargo el canal tiene contenido propagandístico y trae programas que muestran a las represivas fuerzas del interior como héroes.

A este proyecto además, le falta producción artística de calidad y la libertad para crear, algo que era de esperarse de una entidad con una conexión directa con el gobernante partido comunista.

Pese a las promesas de “puro entretenimiento» de DishLATINO, si le echamos un vistazo a sus breves ofertas, a excepción de algunas películas que ya se han visto en Miami, lo que podemos encontrar son producciones de instituciones oficiales como CubaVisión, que se vende a sí misma como “Fidelistas por siempre”. Con programas policiales que presentan a las fuerzas del Ministerio del Interior de Cuba, que reprimen a la población, como protagonistas heroicos y solucionadores de crímenes.

Por otra parte el actor cubano que interpreta a Pánfilo, Luis Silva, visitó recientemente Miami con el objetivo de promover CubaMax TV. Mientras viajaba en bote por la Intracostera de la ciudad, hizo un video en el que se burla de los balseros que arriesgan sus vidas en el mar para huir del régimen existente en Cuba. A pesar de todo esto el proveedor de satélite de Estados Unidos y sus socios insisten en que no hay política en su paquete, la cual es más que evidente.


Parece imposible que los cubanos, que huyeron de la isla como pudieron luego de más de 50 años de tiranía castrista, sean buscados como consumidores de la televisión cubana que DishLATINO le llevará a su casa. Mientras que en la isla pagan por un paquete semanal que circula en el mercado negro para no ver los canales que la Televisión Cubana ofrece. Ahora por $34.99 al mes usted tendrá acceso a 24 horas de dramas de bajo presupuesto y mal actuados, propaganda comunista y programación para los niños cubanos. Así los niños de Miami también podrán crecer para ser buenos soldados de la Revolución.