Ayer jueves se dieron cita en La Habana funcionarios cubanos y estadounidenses para intercambiar sobre los ataques a la salud de los diplomáticos estadounidenses en la capital cubana, y el régimen cubano declaró que Washington sigue ocultando información relevante que podría ayudar en la investigación de los sucesos que causaron afectaciones a los trabajadores norteamericanos y sus familias, incluso en algunos casos reportaron daños cerebrales, reporta Diario de Cuba.

Luego de la reunión entre ambas delegaciones, el equipo cubano dijo que sus pedidos para acceder a los registros de los pacientes y a otra información fueron rechazados nuevamente por el Departamento de Estado de EEUU.

Mitchell Valdés Sosa, jefe del grupo de científicos y médicos cubanos explicó: “el lado cubano es completamente incapaz de respaldar la hipótesis de los ataques a la salud y el daño cerebral reportado por el Departamento de Estado”, quien alegó que la parte estadounidense no presentó nada para sostener la afirmación.

EEUU asegura que las lesiones a sus diplomáticos estuvieron causadas por ataques selectivos, por su parte la comisión cubana volvió a pedir que el Departamento de Estado entregue expedientes médicos específicos, y otros datos de las víctimas, para ellos valorarlos.


Cuba también pidió a Washington que no se refiriesen a los incidentes de salud con el término “ataques”, ante la ausencia de pruebas definitivas, asimismo rechazó reportes de prensa que citan a oficiales estadounidenses que sospechan de Rusia como culpable de los ataques en La Habana.

Johana Tablada, subdirectora general de Estados Unidos en la Cancillería cubana dijo que “el Departamento de Estado ha estado tratando las teorías como si fuesen hechos”.

Heather Nauert, vocera del Departamento, aclaró a los periodistas el jueves que el Departamento de Estado no ha llegado a ninguna conclusión, “aún no conocemos la causa, aún no sabemos qué o quién es el responsable de los ataques a la salud que afectaron a nuestro personal en Cuba”.

Kenneth Merten, secretario asistente principal para el Hemisferio Occidental encabezó la delegación estadounidense que acudió a reunirse en Cuba, junto a él, asistieron médicos del Departamento de Estado.

Nauert no se refirió a la petición cubana, sí develó en la cita de La Habana se abordaría “información médica privada que proviene de algunos de nuestros empleados”.

Cuba se quejó de los datos brindados por EEUU, y sostiene que las acusaciones de Washington son políticamente motivadas.

Un nuevo encuentro puede producirse en un futuro próximo, donde la delegación antillana sugiere participen los profesionales médicos que atendieron directamente a los diplomáticos estadounidenses afectados.

(Con información de Diario de Cuba)