El gobierno cubano, a través de un comunicado publicado en los diarios Granma y Juventud Rebelde, ha mostrado su posición respecto a la «actual agitación» de la Organización de Estados Americanos (OEA) contra Venezuela, y la «conjura» que provocó la salida de Cuba, de ese organismo en 1962, debido a «las intensas presiones y chantajes de Estados Unidos».

Cuba llamó a la OEA «Ministerio de Colonias» y la acusó de volver a plegarse ante «las intensas presiones y chantajes de EE.UU sobre un grupo de países, incluyendo los más pequeños y vulnerables.

El gobierno de Raúl Castro, mostró su satisfacción porque no prosperaron los intentos de confirmar la suspensión de Venezuela y de aprobar un informe o una hoja de ruta «mal intencionados e injerencistas».

«La OEA demostró una vez más su incapacidad para frenar la execrable e histérica postura de su secretario general (Luis Almagro), al servicio de los centros de poder y en franca violación de la letra y el espíritu de la propia Carta de esa lamentable organización» aseguró el texto.


Luis Almagro pidió suspender a Venezuela de la OEA como última medida de presión para que Maduro convoque elecciones.

El vicepresidente venezolano, Tareck el Aissami, dijo que su gobierno impondrá una demanda al secretario de la OEA por hacer difundido “mentiras”.