La edición del viernes del prestigioso diario estadounidense The Washington Post, dijo que “Cuba no necesita un clon de Castro”, el artículo pasa revista a los más recientes hechos de represión a la libertad, cometidos por el régimen contra los disidentes en la Isla.


El diario alude, a un operativo efectuado por la Seguridad del Estado que incluyó la detención de varios jóvenes artistas para truncar el estreno de la pieza teatral “Psicosis” el pasado diciembre.

The Washington Post advierte que la puesta en escena es “una metáfora sobre el régimen de Fidel y Raúl Castro, quienes han gobernado Cuba durante casi seis décadas, intolerantes con la disidencia y la libertad de expresión”.

“Psicosis” trata de una persona encerrada en un espacio muy reducido, que muestra demencia y quiere irse, y está inspirada en el dramático incidente ocurrido en Mazorra (Hospital Psiquiátrico de La Habana) en 2010, cuando murieron 26 pacientes de frío y hambre.

“Lo que Cuba realmente necesita no es más Castro, o un clon elegido a dedo para prolongar las privaciones del socialismo y la dictadura”, apuntó el editorial.


“Lo que la gente que sufre en la isla debería tener es una oportunidad genuina para decidir su propio futuro, uno en el que puedan realizar una obra llamada “Psicosis” sin arrestos y miedo.

La edición del diario estadounidense llega para alertar al mundo, cuando Cuba se prepara para una sucesión de poder, postergada por demasiado tiempo.

Aún no está claro, quién sucederá a Raúl Castro, que se prepara según él ha dicho, para abandonar el poder en abril. El vicepresidente Miguel Díaz-Canel, encabeza la lista de aspirantes al cargo, pero algunas fuentes han revelado que la verdadera razón, por la que se pospuso la sucesión que primero estaba prevista para febrero, es porque sectores del régimen están en contra de la idea, de que Alejandro Castro Espín, hijo del militar Raúl lo sustituya en el cargo de presidente. Cuba ya no quiere más Castros al frente, e incluso tal vez los octogenarios militares estén en contra de la sucesión dinástica.

El trabajo periodístico alude también a casos concretos de represión y hostigamiento, entre ellos lo que ocurre con grupos opositores como El Movimiento Cristiano de Liberación, fundado por el difunto disidente y activista Oswaldo Payá, y cuyo actual coordinador, es el médico cubano Eduardo Cardet, quien lleva más de un año tras las rejas.

Cita la censura contra la iniciativa ciudadana CubaDecide, de Rosa María Payá, hija del opositor asesinado.

También menciona la multa impuesta a la artista cubana Lía Villares, por escribir en las paredes de la celda: “Arte Sí, censura No. Yo soy libre”.

“Claramente, al régimen de Castro no le gusta la idea de que los cubanos puedan ‘decidir’ algo sobre su propio destino”, declara el antiguo periódico.

(Con información de Martí Noticias)