OnCuba publicó un artículo ayer 25 de octubre titulado “Serie Mundial en la TV cubana: La transmisión que no fue”, en la que relata que cuando la noticia de la posible transmisión casi en directo de la Serie Mundial de la MLB por la televisión estatal se filtró en las redes, todo quedó en el deseo de los fanáticos y en el rumor.

En la noche del 24 de octubre a la hora “prevista para transmitir el primer partido de la WS 2017 en Cuba, según lo filtrado en las redes– el canal Tele Rebelde puso en pantalla (por enésima vez) el filme deportivo Amor en juego, que cuenta la historia de un fanático del club de fútbol inglés Arsenal”.

Y muchos se sintieron frustrados y apagaron el televisor.

Sin embargo ayer, parece que transmitieron el juego con un día de atraso, el periodista y escritor Carlos Manuel Álvarez, comentó sobre el hecho en su perfil de Facebook.


“Están poniendo el juego 1 en Cuba por el HD (si esta fuera mi infancia yo hubiese tenido que irme a casa de un vecino). En realidad no es tarde, ese es estrictamente el huso horario en que hemos estado viviendo allí. Como mínimo un día después de cualquier acontecimiento que ocurra en este mundo”.

Sin embargo a pesar de los pesares Cuba es un país que respira béisbol, y el gran evento que es la Serie Mundial para cualquier fanático beisbolero no puede pasar por alto, más allá de la censura. Muchos cubanos siguen el Clásico de Otoño contra viento y marea. “Pago 8 cuc al mes para tener un compendio de programas, entre ellos canales deportivos que trasmiten la pelota”, dice un cubano desde la Isla.

De “diversionismo ideológico” eran acusados aquellos que mostraban amor por el deporte, la música o el cine norteamericano en la Cuba de Fidel Castro, y aunque ahora nuevos vientos parecen sentirse, las cosas han cambiado, pero “no mucho”.

Leonel Romero, de 76 años cuenta las anécdotas:

“Fue una época negra. Había una censura profunda alrededor del acontecer deportivo de las ligas de Estados Unidos. Un amigo que trabajaba en el aeropuerto nos conseguía periódicos estadounidenses que venían en los aviones y a través de los espacios deportivos de la VOA, y más tarde en Radio Martí, nos manteníamos actualizados”, narra el anciano.

“Éramos una peña espontánea de diez o doce personas que intercambiábamos informaciones y estadísticas de las Grandes Ligas. Recuerdo que en 1984 seguimos expectantes la Serie Mundial, donde los Tigres de Detroit se coronaron campeones. Allí jugaba el pelotero cubano Bárbaro Garbey. Luego, cuando Radio Martí salió al aire, a pesar de la fuerte interferencia del gobierno, escuchábamos los juegos narrados por Edenio Navas y Orlando ‘El Guajiro’ Peña. Ahora las autoridades permiten que una vez a la semana, de forma diferida, se vean partidos de la MLB. Pero el fanático verdadero quiere estar informado en tiempo real y llevar al detalle las estadísticas ofensivas, defensa y pitcheo de los jugadores cubanos en la MLB. La prensa aquí no hace ese trabajo”.

En el Parque John Lennon del Vedado, todos los viernes se celebra una peña deportiva nombrada MLB.com y tiene una treintena de afiliados.

Un integrante de la peña, Orestes relata que “desde que arranca la temporada seguimos el desempeño de los jugadores cubanos. No solo los que juegan en Grandes Ligas, también de los que están en las Menores o actúan en las ligas del Caribe. Donde quiera que juegue un pelotero cubano es un orgullo para nosotros. Ahora, en esta final, los aficionados a la pelota estamos expectantes. Por primera vez, desde 1970, llegan a la Serie Mundial dos novenas con más de cien victorias. Y hay que remontarse a los años 60, donde rivalizaron Luis Tiant y Tani Pérez, para ver en una final a dos jugadores cubanos”.

Otros pagan 2 cuc, a los que venden el famoso “paquete”, negocio semiclandestino que difunde novelas, películas, series y deportes de diversas televisoras estadounidenses, y con un día o dos de retraso ven los juegos de sus equipos favoritos.

Un vecino de la barriada capitalina de Luyanó, confiesa: “La televisión oficial solo trasmite uno o dos partidos a la semana y apenas destacan el desempeño de los jugadores nuestros. Yo me mantengo actualizado alquilando los partidos de los Yankees, soy un seguidor de Aaron Judge y Aroldis Chapman”.

En la popular Peña del Parque Central el tema del martes 25 de octubre fue el resultado del primer juego de la Serie Mundial entre los Astros y los Dodgers, hay dos bandos en la Mayor de las Antillas, los que quieren que gane el equipo del “Caballo Loco”, Yasiel Puig y los que apuestan al “Yuli Gurriel”.

Entre los aficionados de la Isla, el béisbol es una pasión, que logra unir la historia de Cuba y de Estados Unidos una vez más, en un deporte en que tanto cubanos como norteamericanos hablan el mismo idioma, no importa cuántos años hayamos vivido los cubanos distantes del acontecer mundial, alejados de eventos como la Serie Mundial; los nacionales la han seguido siempre, aun en los momentos más oscuros de la historia, y lo seguirán haciendo, ahora con más razón, con el orgullo de tener a grandes peloteros cubanos en las Grandes Ligas.

(Con información de OnCuba y Diario Las Américas)