La Agencia Antidrogas de Estados Unidos, DEA tiene información de que Cuba es un centro importante para el envío de cocaína boliviana a los cárteles mexicanos y a los Estados Unidos, de acuerdo a una reseña que publicó el diario boliviano Los Tiempos, que aparece también en la revista brasileña Veja.

“Las prisiones revelan cercanía al tráfico con Evo Morales”, se titula el trabajo periodístico, que asimismo ofrece datos de los presuntos nexos entre La Paz, La Habana y los cárteles mexicanos.

El artículo afirma que el nombramiento del nuevo embajador de Bolivia en Cuba no es casualidad.

Se examina el caso boliviano y sus posibles conexiones internacionales, a partir de la reciente detención en Brasil de los bolivianos, Carlos André Dorado, y Fabio Andrade Lima Bobo, quienes estaban cargados de 480 kilos de cocaína.


La publicación recoge el dato de que el padre de Andrade, es Célimo Andrade, colombiano, el hombre principal del Cártel de Cali.

Y su madre, Carmen Lima, quien llegó a ser candidata a vicegobernadora del Beni, -de acuerdo a la revista- y por obra del exministro Juan Ramón Quintana y porque pertenecía al círculo próximo al vicepresidente Álvaro García Linera.

La revista brasileña, ya en otra ocasión había hablado de vínculos entre el gobierno de Evo Morales y los cárteles de droga en México.

Lima Bobo, traficante, fue arrestado en 2012, ya que en esa ocasión embarcaba cocaína y fusiles rusos modelo AK-47, también citan la detención de Romer Gutiérrez Quezada, dirigente del MAS, con 100 kilos de droga en el pasado julio, cuando se dio a conocer que se estaba postulando para la diplomacia del país.

La alerta se encendió en las autoridades estadounidenses, relata el medio brasileño. “El envío de Quintana para comandar la embajada en La Habana no es tratado como un mero movimiento político. La DEA tiene información de que Cuba es un centro importante para el envío de cocaína a los cárteles mexicanos y los Estados Unidos”, acota la revista.

Ya en 2010 se había informado Quintana y la exmiss Bolivia Jéssica Jordán, entonces con 28 años, fueron fotografiados entrando y luego saliendo con maletas de la casa de un traficante.

En aquel momento el Gobierno en Bolivia anunció un juicio, pero luego fue desestimado por los altos costos del servicio de abogados.

“La presencia de Quintana en La Habana y Jéssica en el sur de la Florida es acompañada con lupa por la DEA”, agrega el medio brasileño.

La publicación asegura que “considerando que Cuba es un importante almacén de cocaína boliviana y que Miami es la principal puerta de entrada de esa droga en Estados Unidos, los investigadores están mirando de cerca para que los diplomáticos no vuelvan a enredarse con traficantes”.

(Con información de Martí Noticias)