El gobierno de Cuba a través de la empresa FINCIMEX admitió hoy que le será imposible sustituir las empresas que reciben las remesas y que pertenecen al complejo militar cubano en los 30 días que faltan para que las sanciones entren en vigor.


«Los 407 puntos de pago que conforman la red de Western Union, con presencia en todos los municipios del país, utilizan accesos a internet para su conectividad con la plataforma de la compañía norteamericana y funcionan basadas en niveles de integración tecnológica y de procesos logísticos fuertes a nivel nacional. Nada de esto se logra en 30 días, término fijado unilateralmente por el gobierno estadounidense para la entrada en vigor de las nuevas regulaciones de OFAC.» dijo FINCIMEX en una publicación en Facebook.

«Es ampliamente conocido que el 70% de la red de puntos de pago está conformada por empresas incluidas en la lista de entidades restringidas, por lo que incluso sin la gestión de Fincimex como representante de Western Union en Cuba, se verían obligados a cerrar.Quienes diseñaron las medidas conocen muy bien que no sería posible en 30 días organizar soluciones alternativas. Para Financiera Cimex S.A es evidente la intencionalidad del gobierno norteamericano de interrumpir las remesas a Cuba y claro está, para ello necesitan como de costumbre mentirle a la opinión pública.» continuó el escrito.

Las medidas anunciadas por Estados Unidos entrarán en vigor el próximo 27 de noviembre y prohíben las remesas a Cuba que pasen por el complejo militar cubano y las empresas en la lista de prohibidas.