La Aduana General de la República (AGR) dio a conocer que las autoridades cubanas confiscaron 63 kilogramos de drogas ilegales entre enero y octubre de este año en 18 casos de narcotráfico, de los que 17 tenían como objetivo la introducción de estas sustancias en la Isla.

Moraima Rodríguez, directora de Enfrentamiento de la AGR informó a Prensa Latina que además de la droga incautada (62 kilogramos de cocaína y uno de cannabis sintético), hubo 41 casos de consumo de estupefacientes en los cruces de frontera.

La funcionaria añadió que en algunos de los casos descubiertos los narcotraficantes traían la droga ingerida o adherida al cuerpo, mientras otros la transportaban en el equipaje o en los alimentos oculta.

Rodríguez destacó que se vive en un complejo escenario vinculado al caos mundial, por la «diversificación de las rutas y métodos de ocultación cada vez más sofisticados».


También subrayó que el régimen cubano mantiene «tolerancia cero» al tráfico de sustancias prohibidas, y cuentan con alta tecnología y fuerzas capacitadas para descubrir a los traficantes.

Según datos de la Comisión Nacional de Drogas, autoridades en la Isla decomisaron más de 5.5 toneladas de droga, principalmente en el mar el pasado año.

De la cantidad antes mencionada, el 60% correspondía a marihuana, y el resto prácticamente era cocaína.

El tráfico de drogas es penado en la Mayor de las Antillas, con altas condenas, e incluso un traficante podría enfrentar una cadena perpetua.

Asimismo el Gobierno cubano también prohíbe el consumo de esas sustancias en el país.