Cuatro personas fallecieron en Cuba a causa de las intensas lluvias e inundaciones asociadas a la tormenta subtropical Alberto, el paso del sistema dejó un saldo de miles de evacuados; el colapso de un puente; y la paralización de una refinería en la ciudad de Cienfuegos.

Durante una reunión con el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel para evaluar los daños y tomar acción, el ministro del Interior, Julio César Gandarilla dijo el martes: “tenemos cuatro pérdidas de vidas, todas por imprudencia”.

Un agricultor de 77 años intentaba cruzar a caballo el desbordado río Caña, en la ciudad de Trinidad, Sancti Spíritus, cuando perdió la vida, según la ACN (Agencia Cubana de Noticias).

El centro y el occidente de la Isla se ha visto severamente afectado por las lluvias; en las provincias centrales de Cienfuegos, Sancti Spíritus, Villa Clara y Matanzas, más de 40.000 personas han sido evacuadas, indican reportes de medios estatales.


De acuerdo a imágenes difundidas por Cubavisión, Miguel Díaz-Canel expresó: “hay que trabajar, alentar a la población, de todo esto se sale. La vida nos va diciendo que con los problemas del cambio climático estos fenómenos cada vez van a ser más frecuentes, por lo tanto tenemos que tener capacidad de preparación y respuesta”.

Unas 1.384 viviendas resultaron afectadas, y 174 de ellas se desplomaron. Varios sectores quedaron sin energía eléctrica, se intentaba garantizar alimentos en las zonas dañadas.

El presidente del Consejo de Defensa de Trinidad, Rolando Escobar explicó que aunque las fuertes precipitaciones han cedido en las últimas horas, aun ríos, arroyos, canales y cañadas resultan peligrosos.

Alberto, cuyo centro ya se encuentra en EEUU, se formó el viernes en el Caribe, antes de la temporada que comienza el 1 de junio.

En Cienfuegos varios ríos se desbordaron, algunos barrios costeros fueron alcanzados por agua de río y mar, más embalses de la provincia sobrepasaron su capacidad.

En zonas afectadas de atractivo turístico, las autoridades pusieron a buen recaudo a los turistas.

El Ministro de Turismo, Manuel Marrero declaró: “no vemos peligro para la vida de turistas y trabajadores. Los daños no son de consideración y habrá continuidad en la operación turística”.

También en Cienfuegos, la refinería de petróleo, clave para la economía cubana, interrumpió las labores ante la inundación de su piscina de tratamiento de residuos, según datos oficiales, el pasado año se procesaron 8 millones de barriles de petróleo.

Hemenegildo Montalvo, gerente general de la refinería detallaba: “fue tanta la entrada de aguas que sobrepasó los muros tanto de la piscina de residuales como de las de aguas limpias y se unieron”.

Un estimado indica que se derramaron unos 12.000 m3 de aguas oleosas; a la bahía de la provincia llegaron parte de estos residuos, que debieron ser contenidos por una barrera, el martes se había detenido el derrame.

Represas en la zona central de Cuba sobrepasaron su nivel de almacenamiento y debieron soltar agua para evitar daños; en la Autopista Nacional, la principal arteria del país, importantes tramos que estuvieron interrumpidos por el agua, ya se han ido restituyendo.

El río Zaza en Sancti Spíritus provocó colapsara un puente construido en 1984; dos personas estuvieron a punto de caer cuando la estructura se desplomaba; en Ciego de Ávila, cooperativas de producción agraria se vieron afectadas, al igual que en otras zonas de la región central.

Cultivos de tabaco resultaron dañados en la provincia de Pinar del Río, aunque en la capital del país las precipitaciones también fueron abundantes, no hay reportes oficiales de daños severos.

(Con información de Martí Noticias)