Corea del Norte amenazó a Japón, debido a la presión que ha puesto Tokio en la comunidad internacional para imponer más sanciones a la dictadura norcoreana con el objetivo de que abandone su programa atómico.

A causa de la intervención del primer ministro nipón, Shinzo Abe, el pasado mes de septiembre en la Asamblea General de la ONU, donde solicitó “más presión, en lugar de diálogo”, con el objetivo de que Corea renuncie a sus desarrollos armamentísticos. Kim Jong-un ha lanzado una amenaza este martes afirmando que los japoneses se arriesgan a ver “nubes nucleares” sobre su territorio.

El régimen de Pyongyang acusa al ministro japonés de “emplear la teoría de la crisis en Corea” con fines políticos, y en particular para “facilitar la militarización de Japón y al mismo tiempo reforzar la unidad interna y resolver los problemas de los dirigentes actuales”.

La agencia estatal KCNA añade en un tono beligerante que “Nadie sabe cuándo esta situación inestable podría desembocar en una guerra nuclear, pero si esto sucede, el archipiélago japonés quedaría envuelto en llamas en un momento», advierte el medio estatal, que recalca que la población de Japón «sería ofrecida en sacrificio por parte de un grupo de militaristas reaccionarios”.


El dictador norcoreano, Kim Jong-un se encuentra en un fase descontrolada, amenaza a todo el que se interpone en su camino. Las semanas anteriores la situación se tornó álgida con las declaraciones del presidente Donald Trump y la respuesta belicosa de Pyongyang, y justo cuando la situación parece apaciguarse, Corea del Norte amenaza con agredir a Japón.

(Con información de Diario de Cuba)