Una conductora de Uber en la ciudad de Tallahassee, presuntamente secuestró a una pasajera, Brooke Adkins, a principios de esta semana, reporta Telemundo 51.

Destiny Green, quien ahora está en la cárcel y sin derecho a fianza, recogió a Adkins en un club nocturno, y debía dejarla en un complejo de apartamentos, pero aunque Brooke solicitó bajarse del auto a medio camino, la chofer se negó, alegando que la trasladaría al Hospital.

La víctima logró bajarse abriendo una de las ventanillas traseras, según su declaración. Adkins llegó a una farmacia cercana, y se comunicó con las autoridades.

La pasajera publicó fotos en las redes sociales donde muestra sus manos y rodillas ensangrentadas, mientras la conductora podría enfrentar cargos, entre ellos de secuestro.


Green afirma que la pasajera pidió ser llevada al Hospital, y nunca supo la razón, también añade que jamás se enteró que Adkins se bajó del vehículo.

La conductora de Uber tiene antecedentes de tratamiento psiquiátrico, la empresa por su parte aseguró en un comunicado que estaba lista para cooperar con las autoridades en la investigación.

También explicó que la aplicación ofrece la posibilidad de reportar situaciones como estas, para que ellos envíen a la policía con inmediatez.

(Con información de Telemundo 51)