La vidriera de una pizzería de Hialeah quedó hecha añicos luego de que uno de sus propios conductores de entrega a domicilio se estrellara contra ella.

Tamara Noriega, de 48 años, trabaja como conductora de entrega de pizzas del restaurante Domino’s, ubicado en el 5874 W 20 Avenue.

El domingo por la mañana se presentó en el establecimiento para comenzar su turno habitual poco antes de que abriera a las 10 a.m.

“Los domingos ella siempre abre conmigo la pizzería”, dijo su colega Christopher Penas. “Así que cuando vi que se acercaba un carro, sabía que era ella”.


Al estacionar frente al lugar, Noriega pisó el acelerador en lugar del freno, dijo la policía, lo que provocó que perdiera el control de su automóvil y chocara contra la tienda.

El impacto destruyó el frente y lanzó vidrios por todas partes.

Afortunadamente, la pizzería no había aún abierto y no había nadie dentro, excepto Penas.

Noriega sufrió una herida en la mano en el accidente. Fue llevada a un hospital del área llena de temblores y llorando. Su auto fue remolcado por una grúa poco después.

(Con información de el Nuevo Herald)