Para el cubano poder llegar a tener un carro en el transitar se le hace un sueño casi imposible. Actualmente según las cifras necesita 622 años con el salario mínimo para poder al menos acceder a la compra de un Audi A4 de 2006.

El precio estándar no varía de 70.000 dólares en el caso de un Hyundai Accent de 2014, el Kia Picanto de 2014 a un precio de 50.000 dólares. Precios que han sido alterados por el gobierno durante menos de 5 años, en enero del 2014 esos mismos autos tenían otras cifras quizás no accesibles pero con una diferencia de 25.000 menos de lo que cuesta hoy su similar.

«Compré ese Geely Emgrand de 2013 a finales de 2015, entonces costaba 40.000 dólares y ahora dicen que ha subido a 45.000. Cuando dices que vas a comprar el carro, ellos lo separan por dos días y te dan un número de cuenta al que tienes que transferir el dinero. Con esa información vas al banco y luego de 1.000 chequeos transfieren el dinero a la cuenta de la Corporación CIMEX. Vienes de nuevo, haces el contrato y te llevas el carro sin ninguna garantía para los problemas que pueda tener. El mío tenía el aire acondicionado roto cuando lo compré y si no estaba peor fue porque supe caer bien», dijo un hombre que salía de una agencia de vehículos.

Cuando se hace el contrato, se despliegan unas líneas donde aclaran que por ser el producto «un bien de uso», carece naturalmente de garantía. Al no poseer la garantía del fabricante, un traspaso de propiedad de cualquier tipo protege habitualmente al comprador de roturas inmediatamente posteriores o encubiertas. Agregando que el propio Código Penal cubano reconoce el delito de estafa como aquél que se realiza con una ventaja o un beneficio de patrimonial ilegítimo.


Antes de la compra no se tiene el derecho de probar el vehículo, luego no se da garantía pero CIMEX mantiene las condiciones sin cambios algunos. Dando margen a que el cliente asista a la agencia con un mecánico y sea este el que de un informe detallado.

Días atrás la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento señaló que en lo que va de año se han pagado 13.800.000 pesos sin respaldo productivo. En un discurso de Raúl Castro insistió en que no se podía subir los salarios sin que subiera al productividad.

Luego de estas declaraciones afirmando que no se permitirá la acumulación de riquezas confirma que la compra de un auto para el cubano quedara dentro de la agencia de la Corporación CIMEX.