El fenómeno que causo Fifty Shades of Grey (Cincuenta sombras de Grey) se ha mostrado con cifras. No solo por libros bestseller sino también por el éxito en taquilla. Recaudando $92 millones en su primera cinta y en la segunda $5.7 millones durante el primer día de su estreno en ese país.

Según un estudio publicado por la Academia de la Salud de la Mujer en su revista, Journal of Women’s Health: “Las interacciones de la pareja son emocionalmente abusivas, caracterizadas por el acoso, la intimidación y aislamiento”

Refiriéndose al comportamiento de la pareja que intento dar E.L. James a la saga que tantas pasiones despertó.

Sobre este tema la psicóloga Núria Jorba, autora del libro Sexo Gourmet, subrayo que “un punto negativo de la saga es la idealización de la sexualidad BDSM”.


“No debemos olvidar que el cine o los libros son ciencia ficción y, a veces, lo llevamos demasiado a la realidad creando unas expectativas irreales”, añade la sexóloga, quien afirma también que “a muchos hombres les ha creado una presión el tener que ser como el Señor Grey, llegando a despertarles disfunciones sexuales y, consecuentemente, mucho malestar”.

Es importante mencionar que su impacto ha ayudado a mostrar que las prácticas sexuales que se engloban dentro de las siglas BDSM y otros fetiches. Sumándole el impacto económico en el campo erótico. Las ventas de juguetes sexuales, especialmente fetichistas o relativos a las prácticas que aparecen en la historia, han aumentado.

En 2014, según la web Sex and Stats (www.sexandstats.com), la línea de productos de BDSM “Fifty Shades” había vendido 1.2 millones de unidades alrededor del mundo. Con el estreno de la primera versión en el 2015 la industria de los juguetes sexuales obtuvo unos beneficios de $15,250 millones.

Según las estadísticas un 23 por ciento de adultos utilizaban juguetes durante sus relaciones sexuales y un 20 por ciento usaba material exclusivo del BDSM.

Así que las sombres de Grey además de seducir a millones de mujeres ha llegado para traer luz a la economía del siempre mercado clandestino.