
Las estadísticas presentadas no suman los ciudadanos estadounidenses de origen cubano que viajan cada año a Cuba que podrían sumar una cifra de hasta 350.000. El embargo y las leyes de comercio con el enemigo impiden a los ciudadanos de Estados Unidos hacer turismo en Cuba pero nuevas medidas adoptadas por Obama permiten los viajes siempre y cuando sean bajo licencias de contactos educativos y culturales.
Si se consideran las visitas de cubanoamericanos a Cuba, Estados Unidos sería el segundo país que más turistas envía a la isla a pesar de las regulaciones. Los contactos pueblo a pueblo también han sido utilizados por muchas agencias para promover turismo a Cuba para ciudadanos estadounidenses lo que provoco el aumento de las restricciones por parte del Departamento del Tesoro en Estados Unidos.





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