El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. adviertió a consumidores este martes que no coman lechuga romana ya que puede estar contaminada con E. coli.

Un total de 32 personas, incluidas 13 que han sido hospitalizadas, han sido infectadas con la cepa del brote en 11 estados, según el CDC. Uno de los pacientes hospitalizados desarrolló un síndrome urémico hemolítico, un tipo de insuficiencia renal. No se han reportado muertes.

La Agencia de Salud Pública de Canadá ha identificado a otras 18 personas que se enfermaron con la misma cepa de E. Coli en Ontario y Quebec.

Si tiene alguna marca o tipo de lechuga romana en casa, debe desecharla, incluso si comió un poco y no se enfermó, advirtió el CDC. Los minoristas y los restaurantes tampoco deben servir ni vender nada hasta que se sepa más sobre el brote. Todas las marcas de lechuga romana son sospechosas porque los CDC no han identificado un productor, proveedor, distribuidor o marca común.


Los síntomas, que generalmente comienzan entre tres y cuatro días después de consumir la bacteria, pueden incluir diarrea acuosa o sanguinolenta, fiebre, calambres abdominales, náuseas y vómitos, según el CDC. La mayoría de las personas infectadas por la bacteria mejoran en un plazo de cinco a siete días, aunque esta cepa particular de E. Coli tiende a causar enfermedades más graves.

Las enfermedades comenzaron en octubre. El brote actual no está relacionado con un brote multiestatal vinculado a la lechuga romana este verano.