La pasada semana el estatal Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) dio a conocer “un programa aún en ciernes”, que pretende denunciar o registrar hechos de violación de derechos sexuales por internet, de acuerdo a información ofrecida por Inter Press Service (IPS).


“Concebido para un ambiente web, el programa aún en ciernes permitirá descentralizar a todo el país el acceso y atención de las personas que acuden a los servicios jurídicos del CENESEX para reportar actuaciones homofóbicas o transfóbicas de individuos e instituciones, así como otras violaciones de los derechos sexuales”, comenta IPS.

Olvidan que el acceso a internet en Cuba, constituye un problema aún, pues los índices de conexión a la red siguen estando entre los más bajos del mundo.

Por si fuera poco los bajos salarios cubanos impiden contratar el nuevo servicio que ofrece la estatal ETECSA, de Nauta Hogar, si ya de por sí es complicado pagar la conexión en las zonas WiFi que ha colocado el Gobierno en los parques y zonas de las calles a lo largo de la Isla, la cual es lenta y en los horarios picos colapsa totalmente.

En el marco de un taller nacional el 24 y 25 de octubre en Varadero, lugar al que no puede acceder la mayoría de los cubanos de a pie, se presentó este proyecto web, con la asistencia de juristas y activistas de todo el país, seguramente activistas que militan en el Partido Comunista de Cuba, o miembros de las organizaciones de masas estatales que apoyan fielmente las ideas de Mariela Castro.


En el taller, también se abordaron las propuestas existentes para modificar el Código Penal y sobre la implementación de un protocolo de atención a la violencia de género.

El “Taller Nacional de Formación de Competencia para la Identificación, Denuncia y Registro de Vulneración a Derechos Sexuales”, convocó a unas 70 personas de las seis redes sociales comunitarias de activistas LGBTI adscritas al estatal CENESEX.

La abogada Arlín Pérez Duharte disertó sobre la necesidad de modernizar el Código Penal: “Es preciso redefinir qué quiere proteger el legislador, que no debería ser ‘el normal desarrollo de las relaciones sexuales’, como reza actualmente la ley, sino la libertad y la indemnidad sexual”.

Agregó que “deberían cambiarse figuras delictivas antiguas como la violación o la pederastia con violencia, que todavía mantienen penalidades y agravantes distintos según el género y edad de las personas víctimas y victimarias de agresiones sexuales”.

El Centro Estatal ha sido criticado en múltiples ocasiones, ya que su defensa de los derechos de la comunidad LGBTI no alcanza a los grupos críticos y a opositores al régimen, por lo que es una defensa hipócrita y excluyente.

La hija del general Raúl Castro, Mariela Castro, preside esta organización estatal en la Isla.

En una entrevista Mariela Castro se escudó en que “las leyes no logran modificar los prejuicios ni las conciencias”, justificando así la ausencia de una legislación para el matrimonio entre parejas del mismo sexo en Cuba.

El CENESEX sufre de una miopía inoculada por Mariela Castro y sus secuaces, que no señalan lo que está mal abiertamente, porque los intereses de la hija del “presidente” están en juego, Castro pretende seguir con el privilegio de los viajes al mundo entero, como expositora de las ideas que le conviene presentar, lo demás es demasiado incómodo de ser tratado y es mejor hacerse de la vista gorda.

(Con información de Diario de Cuba)