Miguel Díaz Canel

Dada la cruda realidad que vive la población cubana ante el déficit de todo tipo y la incapacidad del régimen de dar soluciones satisfactorias, el descontento de padres y madres se ha hecho sentir en redes sociales. A continuación la carta íntegra de un padre que le escribe a Miguel Díaz-Canel, máximo representante de la Isla:

A Díaz-Canel


Espero que cuando te lleguen estas palabras tu conciencia no te deje dormir por las noches, eso si es que tienes conciencia.

Escribo esta carta en medio de un ya habitual apagón, mientras le echo aire a mi hijo con un pedazo de cartón, para poder espantar de su cuerpo los mosquitos porque lo que sí no quiero es que mi hijo enferme de dengue, y me pregunto, ¿HASTA CUÁNDO?

¿Hasta cuándo tengo que resistir que te burles de mi diciéndome que se demora más tiempo reparar una termoeléctrica que construir un hotel?

¿Hasta cuándo tengo que resistir ver a mi hijo padecer alguna enfermedad sin tener la posibilidad de hacerle análisis complementarios porque no hay reactivos?

¿Hasta cuándo tengo que resistir que no hayan medicamentos para bajarle la fiebre a mi hijo?


¿Hasta cuándo tengo que resistir que me paguen en CUP y tener que comprar en MLC?

¿Hasta cuándo tengo que resistir tener que brincar la acera cuando pasó por una tienda MLC para que a mi hijo no se le haga la boca agua al ver las cosas que no le puedo comprar?

¿Hasta cuándo tengo que resistir ver a mi hijo y que se me llenen los ojos de lágrimas al darme cuenta de que hoy tampoco le podré comprar ese juguete que tanto quiere?

¿Hasta cuándo tengo que aguantar ver tu barriga crecer mientras la de mi hijo desaparece?

Hasta hoy aguanté.

A ti, padre cubano que padeces y sufres los descaros y la falta de respeto de este gobierno cruel, que solo piensa en llenarse los bolsillos con tu trabajo y sudor, mientras ellos viven una vida de lujos.

A ti, padre cubano que como yo te preguntas ¿ HASTA CUÁNDO?

Te pido levántate y di “YA BASTA”.

Un futuro mejor es posible.

Nuestros hijos tienen derecho de tener una infancia feliz y no la desgracia a la que tú, DÍAZ-CANEL, los has llevado.

PD: Si no dejas que los niños sueñen hoy, los hombres del mañana solo sabrán de pesadillas.