En abril pasado en Monument Island, Miami Beach Mauricio Álvarez estaba al timón de un yate de lujo contratado por $3.000 para un viaje de cuatro horas, sin embargo uno de los pasajeros fue impactado por una de las hélices y falleció, lo que era un paseo de placer se convirtió en tragedia, según El Nuevo Herald.


La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida informó que Álvarez se declaró culpable el martes ante una jueza de Miami de conducta indebida o descuido de un oficial de barco que resultó en la muerte de una persona.

Álvarez cobraba $150 por hora durante ese viaje, fue empleado como capitán del barco aun cuando no tenía licencia de EEUU, de acuerdo al documento judicial del caso.

Dos pasajeros del yate M/Miami Vice nadaban cerca de la popa de la embarcación, cuando en esa jornada el acusado encendió los motores en reversa.

Uno de ellos fue golpeado por las hélices, y quedó atrapado debajo de la embarcación.


La fiscalía federal notificó que “Álvarez, como operador del M/MIAMI VICE, no pudo ver la popa del yate ni garantizar la seguridad de los nadadores que permanecían en el agua mientras maniobraba los motores desde esta ubicación sin la ayuda de otra persona».

El inculpado de 49 años será condenado el próximo 19 de noviembre a las 9:00 am, por la jueza Cecilia M. Altonaga.

“Las operaciones ilegales en barcos charter representan un grave peligro para la seguridad del público”, subrayó el Fiscal Federal del Distrito Sur de Florida, Benjamin G. Greenberg.

Greenberg alertó que antes de realizar una excursión, todos los pasajeros deben corroborar que la compañía de barcos de alquiler y el capitán estén autorizados para trabajar en Estados Unidos.

(Con información de El Nuevo Herald)