El aeropuerto internacional de San Juan, Puerto Rico está abierto pero el servicio es pésimo, debido a los desastres ocasionados por el huracán María.

En relación a los vuelos comerciales, solo una docena lograron despegar este lunes, y los oficiales del aeropuerto dicen que no creen haya gran diferencia para hoy martes.

En medio de un calor abrumador, escasa agua y pocas áreas con luz, cientos de pasajeros esperan dentro de las instalaciones. Muy pocos vuelos pudieron salir durante el día, ya que es el único momento en que pueden funcionar las aerolíneas.

La mayoría de los vuelos que lograron salir iban con asientos vacíos, pues los ordenadores que manejan el equipaje y los boletos de abordaje no funcionan cinco días después de que azotara la tormenta.


“Las personas que están viajando deben saber que no pueden contar con las mismas condiciones que había antes del huracán”, comentó un portavoz de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés).

Las reservaciones para cada pasajero tienen que ser confirmadas a través de una llamada telefónica a las oficinas de Miami, debido a los escasos recursos.

(Con información de El Nuevo Herald)