Luego de su pelea contra Kiryl Relikh (21-2, 19 KO), Rancés Barthelemy (26-0, 13 KO) ha observado el video y se ha reconocido lo bueno y lo malo, aquello que le ayudará a seguir camino y lo que resulta un lastre innecesario.


A continuación una entrevista del boxeador cubano concedida a el Nuevo Herald:

Ahora que has visto la pelea con cierta distancias, ¿qué lectura haces?

«Fue dura. La sentí dura. Me pasó factura la inactividad, creo que los errores que cometí fueron producto de estar tanto tiempo fuera del ring. Un ejemplo, cuando lo puse en malas condiciones por segunda vez con un gancho, en vez de rematarlo, di un paso atrás. Cuando vi el video, ni yo mismo podía creerlo».

¿Estás de acuerdo en que bajabas mucho la guardia?


«Sí, estoy de acuerdo. También abandoné el jab. De haberlo utilizado más y mejor, creo que hubiera ganado fácilmente. Creo, además, que cambié a veces demasiado rápido de posición, de izquierda a derecha. Todo lo he visto y anotado en mi mente».

¿Cuán autocrítico eres?

«Nadie me lleva tan recio que mi yo interior. Constantemente me estoy evaluando, buscando qué puedo mejorar. Y quiero dejar claro que acepto cualquier crítica, siempre que venga con respeto. Al final, las críticas con como un medidor del cariño de la gente. Uno siente la preocupación de la gente, y eso es bueno. La mejor autocrítica es la que viene detrás de la victoria. No duele tanto».

Era tu primera pelea en 140 libras, ¿fue un riesgo pelear con el primer retador?

«Muchos me dicen que debí tener una actuación preparatoria para sentirme más a gusto en el peso, pero yo no me arrepiento de nada. No quiero perder tiempo y si se me dio la oportunidad de enfrentar al hombre que había enfrentado a un campeón, pues no la iba a rechazar».

¿Te preocupa que el campeón Indongo quiera medirse a Crawford antes que contigo?

«No, realmente no creo que Crawford acepte algún reto de Julios Indongo. Crawford quiere bolsas superiores. Lo escuchamos hablando de que quiere a Pacquiao. También mencionó a Thurman. Indongo no le deja esos grande márgenes de ganancias».

¿Cómo te imaginas una pelea contra Indongo?

«Se ve fácil de afuera, pero este guerrero de Namibia es una cajita de sorpresa. Resulta un peleador impredecible. Te puede dar un buen golpe, te puede enredar la pelea. Suele ser más peligroso de lo que aparenta».

Hablando de Crawford, ¿cómo se le gana a un boxeador como él?

«Creo que en la pelea con Yuriorkis Gamboa vimos una ranura para darnos cuenta de que no es invencible. Crawford es un contragolpeador, que espera el ataque rival para ejercer su castigo. Hay que sacarlo de su confort. Tratar de sacarlo adelante. Mientras Gamboa hizo eso, estuvo ganando la pelea. Cuando se lanzó al frente, entonces todo cambió».

Lo cierto es que ya estás a las puertas de esa tercera oportunidad titular.

«Mi meta no ha cambiado. Estoy fijado en esa tercera corona. Después que la obtenga entonces puedo mirar al boxeo de otro color. Me dará igual pelear contra Klitschko que contra Crawford».

(Con información de el Nuevo Herald)