Embajada de Estados Unidos en Cuba

A través de una misiva enviada el pasado 14 de septiembre, el senador cubanoamericano Bob Menéndez pidió al secretario de Estado Mike Pompeo que desclasifique un reporte sobre los supuestos ataques contra funcionarios estadounidenses en La Habana, recoge El Nuevo Herald.


El demócrata pidió a Pompeo que envíe al comité de relaciones exteriores del Senado, una versión desclasificada del reporte del Accountability Review Board (ARB) sobre los incidentes de salud de los diplomáticos estadounidenses en el país caribeño.

“Creo que una versión desclasificada…es crucial para asegurar que tanto el Congreso como el Ejecutivo estén plenamente informados mientras consideramos las respuestas apropiadas para cumplir con nuestras responsabilidades con el pueblo estadounidense y el personal de EEUU en el extranjero”, explicó Bob.

Un resumen publicado por el Departamento de Estado detalla que el ARB, panel especial interno que investiga los casos en los que funcionarios norteamericanos han resultado lesionados, halló varios problemas de comunicación y liderazgo dentro de esa agencia, de igual modo descubrió que existían puestos de seguridad vacantes en la embajada de Washington en Cuba.

No obstante, el contenido del reporte del Accountability Review Board, es confidencial, específica el diario miamense, que también recuerda que la última vez que se desclasificó un reporte similar, el mismo estuvo vinculado con los atentados contra el consulado de EEUU en Benghazi.


Por su parte la oficina del senador de Nueva Jersey, alegó que su intención es que se den a conocer detalles sobre los ataques a la salud del personal estadounidense en la capital cubana, incidentes que están siendo investigados todavía por las agencias federales.

El político de origen cubano habló sobre problemas de comunicación interna en el Departamento de Estado que también salieron a la luz en otra investigación del Congreso, además un reporte de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental añadió que quienes debían estar al tanto, supieron de los ataques en Cuba casi ocho meses después de que los mismos comenzaran, a fines de 2016.

(Con información de El Nuevo Herald)