Según publica La Jiribilla, las autoridades que rigen la cultura en Cuba están preocupadas por el auge que están teniendo últimamente las celebraciones norteamericanas en la isla, específicamente Halloween, fecha en la que jóvenes capitalinos salieron a la calle a celebrar.


«¿Qué argumentos de nuestros mitos, tradiciones y costumbres explicarían que de pronto un ‘más allá’ de trasgos, banshees y zombis se sustituyan nuestro imaginario de güijes, santos y orishas?», refleja la publicación.

Asimismo, señala la pérdida de las celebraciones nacionales y asegura que el «tal Halloween made in Hollywood solo está desembarcando en ciertos espacios vacíos que paulatinamente nosotros mismos hemos creado».

Por su parte, otro artículo publicado bajo el nombre «¿Halloween en Cuba, folclor de clase B?», también critica esta situación.

«Los personajes elegidos para disfrazarse acentúan esta idea, pues la inmensa mayoría tiene sus fuentes elementales y precisas en la industria del audiovisual. Desde Batman y Robin, Drácula, Spiderman o hasta el mismísimo Eduardo Manostijeras, son figurillas de cera de la industria del Hollywood», asegura.