Un informe del médico forense del condado de Palm Beach muestra que una joven enfermera de Wellington que trabajaba en el Palmetto General Hospital que se creía había muerto de COVID-19, nunca se infectó con el virus; compartió CBS12 News citando al informe forense.

El informe muestra que Danielle DiCenso, de 33 años, murió de «complicaciones de pielonefritis aguda», también conocida como infección renal.


DiCenso estaba en cuarentena en casa cuando murió repentinamente mientras dormía. Antes de su fallecimiento, DiCenso se hizo la prueba del COVID-19 después de haber estado expuesta al virus ya que trabajaba en la unidad de cuidados intensivos del hospital.

Su esposo, David DiCenso, le dijo a CBS12 News que la joven enfermera no recibió los equipos de protección adecuados para hacer su trabajo en el hospital. Dijo que ella comenzó a experimentar síntomas de coronavirus a fines de marzo. El resultado de la prueba fue «inconcluso»; pero ella dejó de ir al hospital luego de comenzar a sentir mal y se quedó en casa donde eventualmente murió.

Su esposo todavía estaba esperando los resultados oficiales del forense cuando habló con CBS12 News en abril, pero dijo que no tenía dudas de que estaba expuesta a COVID-19 en el trabajo. Se sorprendió cuando su esposa, que él creía que no tenía condiciones preexistentes, murió repentinamente.

«Parecía que le habían quitado oxígeno», dijo a CBS12 News en una entrevista previa.


La joven enfermera, que dejó un niño pequeño, murió el 9 de abril en su casa mientras dormía. Era de Wellington, Florida; y había comenzado a trabajar en el hospital en enero.