La demora para obtener la ciudadanía norteamericana se ha convertido en un apesadilla para aquellos que están en proceso de obtenerla.

Según reporta El Nuevo Herald, el tiempo de espera ya supera el año en al menos cinco ciudades de Estados Unidos.

“Considero que, aparte de que es un mal servicio para nuestra comunidad, es un impedimento para que la población inmigrante participe”, explica Ben Monterroso, director ejecutivo de Mi Familia Vota, una alianza nacional que promueve para este año la naturalización de al menos un millón de nuevos ciudadanos.

Por su parte, el senador demócrata por Illinois, Luis Gutiérrez, dijo que las personas se «sienten amenazados por la Administración del presidente Trump y ven la ciudadanía como una opción para protegerse».