El respaldo hacia al estudiante suspendido por una universidad pública de California por haber grabado un vídeo de una profesora hispana mientras se refería al proceso electoral de Donald Trump como un “acto de terrorismo”, ha aumentado en los últimos días de manera considerable.


El estudiante del Colegio Comunitario Orange Coast, Caleb O’Neil, grabó a su profesora Olga Pérez Stable Cox durante una clase de sexualidad, en noviembre pasado y entregó el vídeo a un grupo organizado de estudiantes republicanos de la universidad.

El video salió a la luz pública en la plataforma social Facebook, gracias a este grupo de estudiantes y a raíz de ello O’Neill ha sido investigado y suspendido por dos períodos escolares por haber filmado este video sin previa autorización y además haber sido publicado dicho video.

Como castigo también se exigió al estudiante scribir un ensayo de tres páginas y ofrecerle disculpas a la profesora en cuestión. No obstante el estudiante ha recibido numerosos mensajes de apoyo a través de distintos medios, luego de que ofreciera una rueda de prensa con su abogado esta semana.

“Este es un ataque de los izquierdistas de la academia para proteger los derechos de expresión de sus instructores radicales, a costa de los derechos de expresión de los estudiantes conservadores en los campus”, aseguró en una comunicación enviada a Efe el abogado William Becker, presidente de Freedom X, quien representa a Caleb O’Neil.


“El Sr. O’Neil es de hecho un denunciante que ha arrojado luz sobre un instructor que está desperdiciando el dinero de los contribuyentes y la matrícula de los estudiantes”, señaló en un comunicado Robert Bernosky, miembro de la Junta del Distrito Escolar de Hollister y vicepresidente regional del partido republicano.

La profesra por su parte, de origen cubano, se expresó en el video acerca de la figura del vicepresidente Mike Pence, catalogándolo como una de las personas “más anti-gay” del país. Esto último le afectaría personalmente considerando que Pérez Stable Cox declara abiertamente su homosexualidad.

La profesora, de quien el sitio de Internet “Rate my professors” ha recogido tanto opiniones favorables como adversas, aseguró en enero en una entrevista con el diario Orange County Register que su privacidad “había sido destruida”.

La polémica situación ha provocado que el centro docente se preocupase por señalizar las aulas con mensajes que recuerdan a los estudiantes la prohibición a los estudiantes de filmar al profesorado.

Doug Bennett, el portavoz de Orange Coast College, ha declarado que la universidad en cuestió ha recibido ya mensajes “de gente de todo el país”, estos mensajes en su gran mayoría apoyando a O’Neil.