El Asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, Michael Flynn, renuncio a su puesto debido al escándalo relacionado con Rusia y supuestos contactos con el embajador de ese país para prometerle que quitarían las sanciones.

Flynn dijo inicialmente a los asesores de Trump que no discutió las sanciones con el embajador ruso durante la transición. El vicepresidente Mike Pence, que aparentemente confiaba en información de Flynn, confirmó públicamente al asesor de seguridad nacional.

Flynn dijo más tarde a los funcionarios de la Casa Blanca que podría haber discutido las sanciones con el embajador.

El Departamento de Justicia había advertido a Trump y sus principales asesores que Michael Flynn podría ser susceptible a chantaje de oficiales de inteligencia rusos.