
Tres personas fueron arrestadas y enfrentan cargos graves por su presunta participación en un esquema destinado a obtener licencias de conducir comerciales en Miami-Dade sin cumplir con los exámenes obligatorios de conocimientos y habilidades.
Los detenidos fueron identificados como Matthew Howard Jr. y Keith Garrod Jones, empleados del Departamento de Agua y Alcantarillado de Miami-Dade, y Vanessa Erika Roberts, quien trabajaba en la Oficina del Recaudador de Impuestos del condado.
Según la investigación, Howard y Jones no aprobaron las pruebas requeridas para conseguir una licencia de conducir comercial, conocida como CDL por sus siglas en inglés. Posteriormente, presuntamente le pagaron a Roberts para que procesara sus solicitudes y les permitiera evadir esos requisitos.
Así habría funcionado el presunto esquema
Los investigadores sostienen que Roberts registró falsamente las solicitudes en el sistema del Departamento de Seguridad Vial y Vehículos Motorizados de Florida, FLHSMV, como transferencias válidas de licencias CDL expedidas en otro estado.
Este procedimiento, denominado reciprocidad, permite que Florida reconozca determinadas licencias comerciales válidas emitidas por otros estados. En algunos casos, el solicitante puede quedar exento de repetir ciertas pruebas.
Sin embargo, las autoridades alegan que Howard y Jones no poseían credenciales que les permitieran acogerse a ese proceso y que las transacciones fueron manipuladas para aparentar que reunían los requisitos.
La investigación fue realizada conjuntamente por la Oficina del Recaudador de Impuestos de Miami-Dade, la Oficina del Inspector General del condado, la Oficina del Sheriff y la Fiscalía Estatal de Miami-Dade.
Los cargos que enfrenta cada acusado
Howard y Jones fueron acusados, cada uno, de conducta indebida en el ejercicio de funciones públicas, un delito grave de tercer grado, y de recibir o entregar una compensación ilegal relacionada con una actuación oficial, un delito grave de segundo grado.
Roberts enfrenta dos cargos por cada uno de esos delitos debido a su presunta intervención en las solicitudes de ambos empleados. La mujer ya no trabaja para la Oficina del Recaudador de Impuestos.
El recaudador de impuestos de Miami-Dade, Dariel Fernández, aseguró que su administración no tolerará el uso indebido de la autoridad pública para obtener beneficios personales.
“Cuando se descubre una conducta indebida, actuamos. Toda persona que abuse de la autoridad pública para obtener un beneficio personal debe rendir cuentas ante la ley”, señaló Fernández en un comunicado oficial.
Autoridades advierten sobre el riesgo para la seguridad vial
Fernández subrayó que los requisitos para obtener una licencia CDL no son únicamente trámites administrativos, sino medidas destinadas a comprobar que los conductores pueden operar vehículos comerciales de gran tamaño de forma segura.
“Evadir esas medidas de seguridad socava el proceso de otorgamiento de licencias y pone en riesgo a todos los que transitan por nuestras carreteras”, afirmó.
El funcionario agradeció la colaboración de la sheriff Rosie Cordero-Stutz, la fiscal estatal Katherine Fernández Rundle, el inspector general Felix Jimenez y los equipos que participaron en la investigación.
La Oficina del Recaudador de Impuestos también está revisando otras transacciones y registros relacionados con el caso. Dependiendo de los resultados, podrían adoptarse medidas administrativas o correctivas adicionales.
La investigación continúa activa. Los cargos presentados son alegaciones y las tres personas acusadas se presumen inocentes mientras no sean declaradas culpables por un tribunal.




