Dos hombres de origen hispano fueron arrestados en el condado de Monroe por presuntamente tener más de 100 crustáceos que no cumplen las medidas requeridas para su pesca legal.

Los hombres fueron identificados como Osvaldo Hernández, de 65 años, y Vladimir Medina Martín, de 45.


Ambos fueron detenidos durante una parada de tráfico cuando los agentes notaron un fuerte olor a pescado que emanaba del automóvil.

Los oficiales de la Comisión de Conservación de Vida Silvestre y Pesca de Florida confiscaron 100 colas de langosta escurridas de tamaño pequeño, cuatro langostas vivas cortas y 17 patas de cangrejo cortas.

Los dos hombres fueron luego arrestados y acusados de delitos graves relacionados con la langosta.