El impacto por la crisis energética en Cuba anunciada hace menos de una semana por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, comienza a sentirse fuertemente en el país y además del transporte y los apagones, otros sectores como las actividades recreativas y el deporte, van dando síntomas de volverse prácticamente insostenibles para el gobierno en la Isla.


Al béisbol, una de las pocas diversiones aún para muchos cubanos,  ya le ha tocado su turno. Se rumora entre los fanáticos que varios equipos no viajarán hacia las provincias orientales y que no habrá partidos en la Isla de la Juventud.

Próxima a cumplir sus 500 años de fundada, La Habana previó celebrar la fecha con su icónico estadio Latinoamericano remozado y también con la inmensa pantalla digital Samsung de 24 metros de largo por 18 de ancho donada por la compañía surcoreana hace un año, y que en su momento fue toda una novedad para los parques de béisbol en la Isla.

Sin embargo, el estadio más famoso de Cuba al parecer llegará a los cinco siglos de vida de la capital cubana con mucho menos brillo. Tal vez sin el techo de las gradas donde se sientan los fanáticos del equipo visitador y sin su nueva joya funcionando, pues ya se anunció que la pantalla gigante no volverá a encender hasta nuevo aviso. 

El béisbol cubano que ha dado síntomas palpables de su caída de nivel tanto en el ámbito nacional como en la arena internacional, ahora también se verá afectado por la férrea crisis de hidrocarburos que vive Cuba.


El problema, que llega a su punto más acuciante, no es algo nuevo pues desde hace muchos años en el país no se juegan partidos de béisbol de noche para ahorrar energía. En cambio, los peloteros y los fanáticos se ven obligados a seguir un calendario absurdo de juegos bajo el ardiente sol de las 2 de la tarde en la Isla. Unido al descenso del nivel de la liga, el sol y el asfixiante calor también sabotean a diario el espíritu de disfrutar en Cuba un partido de béisbol desde el estadio.

¿Un nuevo Periodo Especial?

La situación que vive Cuba hoy y que afecta no solo al deporte sino al cubano de a pie ya  ha sido calificada por muchos como una nueva derivación de las consecuencias del Periodo Especial, aunque para muchos, la Isla nunca ha salido de esa férrea económica crisis que inició en los 90 llamada Periodo Especial.

Todavía está fresca en la memoria de muchos cubanos las crudas consecuencias de los 90 donde el país entero colapsó ante la caída del Campo Socialista. Cuba dejó de recibir el  petróleo crudo que enviaba la Unión Soviética, principal ayuda económica para la Isla. Como resultado, las calles ausentes de transporte se poblaron de bicicletas y coches de caballos como los medios de transporte por excelencia. El pueblo además tuvo que hacer malabares  para escapar de la escasez de alimentos y otros insumos de primera necesidad.

Para entonces los apagones duraban más de 48 horas y era imposible conservar alimentos. A penas había diversión y vida social, solo un canal de televisión para ofrecer en horarios restringidos la telenovela de turno y el béisbol, que por aquel entonces era un verdadero furor en el país.

Por eso, ante el temor y la desesperanza que generan estos recuerdos, muchos en Cuba se preguntan ahora si el béisbol  se detendrá también pues a pesar de todo, siendo el  pasatiempo nacional del país y aunque esté en crisis es probablemente el deporte que históricamente le ha dado más medallas a la Isla en eventos internacionales y ahora mismo es una de las principales fuentes de ingresos para el INDER.

Esta institución que gobierna los destinos del béisbol en Cuba se beneficia desde hace unos años de las sumas por los contratos que reciben los peloteros cubanos de muchas ligas del Caribe y las grandes Ligas Japoneses.

El Latino sin pantalla y sin luces… La crisis energética amenaza con deprimir muchos sectores en la Isla y ya se perciben muestras claras de eso.