Escasez en Cuba

La maltrecha economía cubana podría estar mucho peor dentro de unas semanas, con el presupuesto del Estado cubano agotándose, sin recursos financieros para afrontar la paralización por la pandemia, y los cuantiosos gastos en sectores vulnerables, además de la caída del turismo que podría provocar un gran colapso, informa Martí Noticias que obtuvo las opiniones de expertos en el tema.


«La economía cubana va a colapsar en cuestión de semanas y vamos a ver escenarios realmente dantescos ante nuestros ojos porque la situación no va en vías de solución. Lo peor no ha llegado aún. Lo vamos a ver. El Gobierno cubano no tiene en este momento ningún margen para lo que se le viene encima», anunció Elías Amor Bravo, académico cubano que se desempeña en la Universidad de Valencia.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la economía de la Isla se contraerá un 3.7% a causa del Covid-19, sin embargo, el pronóstico de este organismo podría quedarse realmente corto.

Por su parte, el reconocido economista cubano Carmelo Mesa Lago dijo que la proyección de la CEPAL fue muy optimista, sobre todo si se tiene en cuenta la caída que ha sufrido el turismo y las remesas del exterior.

Mientras Enix Berrio Sardá, politólogo y exprofesor de Economía de la Universidad de La Habana, dijo que desde hace décadas el crecimiento del PIB en la Isla es irrisorio.


De acuerdo con el investigador, «la situación de crisis que tiene Cuba y, sobre todo agravada con la pandemia, sobrepasa las capacidades del Estado cubano para darle solución. El modelo económico cubano es disfuncional por tanto hay que cambiarlo a nivel estructural y político y las autoridades cubanas actuales están en estado de inercia administrando una crisis con los pocos recursos que tienen. Después no saben qué hacer”.

«En Cuba no se genera riqueza y prosperidad. Veremos qué hacen las autoridades cubanas», comentó.

Una serie de medidas serían necesarias para garantizar la alimentación del pueblo, consideró Amor Bravo, quien dijo él tomaría la decisión de privatizar “las cooperativas agrarias y toda la tierra que existe en manos del Estado de manera inmediata”.

«El Estado se tiene que retirar de acopio y dejar que aparezcan mercados mayoristas y por supuesto que a los cubanos se les permita comprar los productos, los bienes y los servicios libremente», opinó.