Desalojos en Cuba- Foto de archivo

Un grupo de vecinos asentados en lo que se conoce como Campamento14 en el municipio del Cerro se encuentra bajo amenaza de desalojo.


Los residentes de Campamento14, quienes viven en la miseria en casas improvisadas, viven día a día con el miedo de ser desalojados luego de haber ocupado los terrenos hace más de 2 años.

“Cuando llegamos aquí hace dos años todo era marabú y hierba mala, poco a poco lo fuimos limpiando y empezamos a levantar nuestras casas de madera. La comunidad fue creciendo, casi todos los que vivimos aquí llevamos muchos años en La Habana y no teníamos casa. Hay niños que ya han nacido aquí, pero nada de eso importa. Las autoridades de Vivienda, de conjunto con la policía, quieren sacarnos de aquí sin justificación alguna”, dijo a Diario de Cuba María González, una de las residentes del lugar.   

“Hace como un año comenzaron las amenazas, supuestamente vinieron autoridades de la Vivienda a enumerar las casas con el objetivo de legalizarnos, pero era falso, con el tiempo nos dijeron que debíamos irnos y abandonar el lugar porque iba a ser demolido y que habíamos construido estas casas sin autorización”, explica Josué Fraga, otro residente de la comunidad.

“Casi todos los que vivimos aquí hemos sido multados con cifras de 300 y 1.000 pesos por construir de manera ilegal, multas que no pagaremos porque antes debemos alimentarnos. A otros los han presionado en sus centros de trabajo con la amenaza de expulsión sino se van de esta comunidad. En plena pandemia del Covid-19 y sin respetar ninguna regla de distanciamiento social fueron casa por casa para darnos el ultimátum: debíamos irnos o vendría la brigada de demolición a sacarnos por la fuerza”, explicó Roberto Frómeta, otro de los residentes de Campamento 14.


“No podemos entender que si el gobierno dice que hay baja natalidad y las personas que tienen varios hijos y quieren casa propia no legalicen las viviendas que hemos levantado con esfuerzo propio. Nunca nos dan una explicación de para qué quieren este terreno o por qué no nos autorizan a legalizarnos. Desde hace un año vivimos con el susto de que vengan de madrugada a sacarnos”, añadió Frómeta.

En Campamento14 viven aproximadamente 500 personas. Todos en viviendas construidas por ellos mismos. Muchas son de madera, con el piso de tierra.

“Ya enviamos una carta al Consejo de Estado a ver si nos escuchan. Pensamos resistirnos si vienen por nosotros y lo divulgaremos por todos los medios posibles. Estamos defendiendo nuestro derecho a tener una vivienda y a vivir como personas y eso me parece que es lo verdaderamente justo”, advirtió Frómeta.

El régimen cubano alega que en el territorio no se llevan a cabo desalojos, pero no son pocas las familias víctimas de esta práctica inhumana en un sistema que no cabida a tener los recursos para hacerse de una vivienda digna.

Los vecinos de Campamento14 han establecido sus mecanismo para poner en alerta a todos cuando los inspectores de vivienda están en la zona, y aseguran que no dejarán que se les quite lo que con mucho esfuerzo han logrado y que harán públicas sus denuncias por todos los medios posibles.