La ex Miss Universo venezolana Alicia Machado fue cuestionada en el programa de televisión “Suelta la Sopa” sobre si el actual presidente de EEUU Donald Trump quiso tener relaciones sexuales con ella, y la modelo y actriz venezolana de 41 años visiblemente con rabia explicó: “hubo muchas situaciones que yo nunca he hablado de ellas”, para luego decir claramente: “sí, lo intentó para que te digo que no” en relación a Trump en aquel entonces era dueño de la organización Miss Universo.

No obstante Machado dijo que jamás accedió a los acercamientos del que era su jefe.

“Yo al señor Trump lo conozco muy bien. No íntimamente, lo conozco como persona, creo que es peor. Muchas veces tú te puedes acostar con alguien y no conocerla (a la persona). No fue mi caso, yo jamás en mi vida tuve relaciones con él”, expresó la ex reina de belleza.

Según Machado ella “he somatizado físicamente muchos de los abusos de los que yo fui víctima, y mis terapeutas y los doctores con los que yo siempre me he visto siempre me hablan del perdón, y yo lo perdoné a él”.


Sin favorecer a ninguna de las dos partes, en estos casos de mujeres que están teniendo apoyo mediático para supuestamente levantarse en contra de los abusos machistas, y de la cultura patriarcal imperante; es necesario hacer una revisión del caso exhaustivo en sí, y no fiarse de las insinuaciones. Machado últimamente afirma categóricamente que ha sido acosada sexualmente en múltiples ocasiones, como ella otras mujeres incluso de la industria cinematográfica de Hollywood, encabezan el movimiento “Me too”. La pregunta es hasta qué punto las mujeres no hemos sido cómplices de las conductas machistas, desde la hora en que las reproducimos, no se trata de que seamos culpables por vestir con escotes o faldas cortas, se trata de que si en diversas ocasiones nos quedamos calladas, y no revelamos el “acoso” en sí, arguyendo que éramos muy jóvenes, o nos aprovechamos también de nuestra sensualidad o nuestra belleza para escalar y llegar a cierta posición social: ¿no estamos siendo cómplices y/o reproductoras de la estructura patriarcal y el machismo?

Incluso terminaríamos perdiendo credibilidad ante la ola de acusaciones de acoso sexual que están teniendo lugar, no sólo contra políticos, contra profesores, actores y directores de cine, cada acusación debe tener un sustento sólido, porque en vez de lo que se puede ver como un avance del movimiento feminista y de los derechos de las mujeres, estaríamos retrocediendo. El activismo no debería convertirse en moda.

(Con información de Telemundo 51)