El alcalde de Miami Beach, Philip Levine, invitó formalmente a un columnista escéptico del cambio climático a experimentar los estragos que el aumento del nivel del mar ha causado en la turística ciudad del sur de la Florida.

«Independientemente de los datos que siga o de los informes que elija, el clima está cambiando y el nivel del mar está aumentando», expresó Levine a Bret Stephens, quien se estrenó la semana pasada como columnista del New York Times negando la influencia humana en el calentamiento del planeta.

El fenómeno «está erosionando nuestras playas, surgiendo en nuestras calles con inundaciones en días soleados (sin lluvia), destruyendo vehículos y hogares», manifestó Levine en una carta pública a Stephens.

Stephens escribió que el mundo científico no ha alcanzado un consenso sobre el cambio climático y que el calentamiento global podría no ser la catástrofe que altera el mundo según lo afirmado por el 97% de los científicos climáticos.


Levine le explicó que Miami Beach, así como las ciudades costeras de todo el mundo, enfrentan amenazas a las vidas de las personas debido a la subida del nivel del mar, la cual «no es objeto de un debate partidista».

Según la organización World Resources Institute, Florida es el estado de todo el país «más vulnerable» a los impactos del cambio climático debido al aumento del nivel del mar, las inundaciones y una mayor actividad ciclónica.

En esta ciudad del condado Miami-Dade el gobierno tuvo que subir el nivel de varias avenidas costeras para protegerlas de graves inundaciones durante las llamadas marejadas reales o «king tide». De igual forma, estableció un sistema de bombas de dragado para responder a las emergencias.