Luis Lemagne Millán, de 15 años, residente en Morón fue arrestado y golpeado el pasado 28 de febrero en la estación policial de esa localidad, cuando se presentó a preguntar por un tío al que habían detenido.

«Había salido de un cumpleaños y dijo que quería ver a su tío. Su madre le dijo que no fuera», explicó su padre Luis Lemagne en el programa Cuba al Día.

En la estación las autoridades no le permitieron realizar la visita por lo que se produjo un altercado, «un forcejeo», en el cual el joven terminó esposado. Y entonces «fue golpeado por varios policías», acusó el padre de la víctima.

El menor fue llevado al hospital donde recibió atención médica. «Nos fueron a avisar a la casa a las 2:00 am pero no lo pudimos ver hasta las 10:00 am en el hospital. Ahí fue donde pudimos hacer las fotos de los golpes en la cara», afirmó Luis, quien cree que el ensañamiento contra el hijo ocurre porque la familia es Testigo de Jehová y de la raza negra.


El padre explica que en la escuela donde estudiaba su hijo fue acosado por sus compañeros por sus creencias religiosas y por esa razón desde que terminó la primaria abandonó los estudios.

Tanto los padres, como las personas que se han interesado en ayudarlos y orientarlos desconocen cuáles serán los cargos que pesarán contra el menor.

Leonardo Rodríguez, director de la organización Corriente Martiana, que promueve los derechos humanos, aseguró que lo ocurrido es “poco frecuente e insólito y una fehaciente violación a los derechos del niño y aseguró que presentará el caso a la UNICEF, la ONU alegando xenofobia y racismo de las autoridades hacia el menor”.