Acusan a dos exguardias de atacar a un cubano detenido en “Alligator Alcatraz”

Alligator Alcatraz. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Dos antiguos guardias del polémico centro de detención migratoria conocido como “Alligator Alcatraz” enfrentan cargos penales por la presunta agresión a un cubano que se encontraba bajo custodia de las autoridades migratorias en Florida.

Los acusados, Stephen Jordan Trejos y Andre Junior Seenaraine, fueron imputados por agresión física a raíz de un incidente ocurrido el 25 de enero de 2026 contra Rigoberto Rodríguez Arce, de 42 años. Ambos se declararon no culpables y los procesos continúan abiertos en el condado de Collier.


El caso devuelve la atención a una instalación que cerró definitivamente en junio, pero que durante sus meses de funcionamiento acumuló denuncias por las condiciones de reclusión, el acceso limitado a servicios básicos y el trato recibido por algunos inmigrantes.

La protesta habría comenzado por falta de comida y agua

Rodríguez Arce había sido detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) el 9 de diciembre de 2025. Semanas después fue trasladado al centro levantado en el antiguo aeropuerto Dade-Collier, en medio de los Everglades.

Según el testimonio ofrecido por Frank Rivera, otro inmigrante que se encontraba recluido allí, el incidente ocurrió mientras decenas de detenidos protestaban por haber permanecido varias horas sin recibir comida ni agua.

Los inmigrantes comenzaron a golpear sus esposas contra bancos metálicos para llamar la atención de los responsables del recinto. En medio de esa situación, Trejos supuestamente levantó a Rodríguez Arce, lo arrojó al suelo y lo golpeó.

Rivera afirmó que el cubano fue llevado posteriormente a otra zona de las instalaciones, donde Seenaraine presuntamente lo golpeó en el rostro. Estas afirmaciones forman parte de las acusaciones y deberán ser evaluadas durante el proceso judicial. Univisión y Local 10 confirmaron que los expedientes contra los dos exguardias permanecen pendientes.


El cubano llegó herido a otro centro de detención

Después del incidente, Rodríguez Arce fue trasladado a Camp East Montana, una instalación migratoria situada cerca de El Paso, Texas. Su abogada, Yaritssa Plasencia, aseguró que recibió a su cliente con el uniforme manchado de sangre, una mano vendada y un ojo amoratado. La descripción coincide con el relato de que el cubano habría sufrido lesiones antes de abandonar el centro de los Everglades.

El expediente penal, sin embargo, no implica que los acusados hayan sido declarados responsables. Trejos y Seenaraine mantienen su declaración de no culpabilidad y cada defensa tendrá la oportunidad de cuestionar las pruebas y presentar su propia versión ante el tribunal.

La defensa de Trejos pide desestimar el caso

Los abogados de Trejos sostienen que las cámaras de seguridad ofrecen una explicación diferente de lo sucedido. Según la defensa, Rodríguez Arce habría escupido al entonces guardia y este respondió utilizando una maniobra de control.

Con ese argumento, los representantes legales solicitaron que el cargo fuera desestimado. El tribunal deberá determinar si las imágenes respaldan la versión defensiva o si existen elementos suficientes para que el proceso continúe.

La investigación estuvo a cargo del Departamento de Aplicación de la Ley de Florida. Una jueza del condado de Collier autorizó las órdenes de arresto a finales de junio y Seenaraine fue detenido en agosto. Los dos acusados recuperaron la libertad después de pagar fianzas de 1,000 dólares.

Qué pena podrían enfrentar los exguardias

Trejos y Seenaraine están acusados de agresión física, clasificada en este caso como un delito menor de primer grado. La legislación de Florida establece que existe agresión cuando una persona toca o golpea intencionalmente a otra contra su voluntad o le causa daño corporal deliberadamente. Una condena por un delito menor de primer grado puede implicar hasta un año de cárcel, además de otras sanciones permitidas por la ley.

Las posibles penas solo entrarían en consideración si se produce una declaración de culpabilidad o una condena. Por ahora, las acusaciones continúan sin resolverse y los dos hombres conservan la presunción de inocencia.

Otras denuncias de cubanos recluidos en el recinto

El caso de Rodríguez Arce se suma a testimonios anteriores de inmigrantes que denunciaron presuntos abusos dentro de “Alligator Alcatraz”. Uno de ellos fue el cubano Raiko López Morffi, quien afirmó que ocho guardias lo golpearon tras una protesta relacionada con las dificultades para realizar llamadas telefónicas. Según su relato, después permaneció nueve días en aislamiento y no recibió la atención médica que necesitaba.

Aunque se trata de casos y testimonios diferentes, las nuevas acusaciones penales vuelven a colocar bajo escrutinio los mecanismos utilizados para supervisar al personal contratado y responder a incidentes dentro de la instalación.

Un centro marcado por las controversias

El centro comenzó a recibir detenidos en julio de 2025. Fue instalado en una zona remota de los Everglades como parte de la cooperación entre Florida y el gobierno federal para ampliar la capacidad de detención y acelerar los procedimientos migratorios.

Desde sus primeros meses recibió críticas de abogados, familiares de detenidos y organizaciones defensoras de derechos humanos. Las principales denuncias incluyeron hacinamiento, dificultades para acceder a agua potable, atención médica insuficiente, iluminación permanente y obstáculos para comunicarse con representantes legales.

Amnistía Internacional publicó una investigación en la que describió tratos crueles, inhumanos y degradantes tanto en esa instalación como en el centro de Krome, en Miami-Dade. El Departamento de Seguridad Nacional rechazó reiteradamente esas acusaciones y sostuvo que las personas bajo custodia recibían alimentación, atención médica y condiciones adecuadas.

Cerró tras procesar a miles de inmigrantes

La instalación fue desmovilizada en junio de 2026, menos de un año después de su apertura. Los últimos detenidos fueron enviados a otros centros o deportados, mientras los proveedores recibieron instrucciones para desmontar cercas, remolques y otras estructuras.

El gobernador Ron DeSantis afirmó que más de 22,000 personas habían pasado por el recinto. CBS Miami informó que el costo total estimado del proyecto llegó a 1,200 millones de dólares y que el aumento de los gastos operativos fue un factor decisivo para su cierre.

Aunque “Alligator Alcatraz” ya no funciona, las investigaciones y reclamaciones vinculadas con su operación todavía no han concluido. El proceso contra Trejos y Seenaraine será ahora una de las primeras pruebas judiciales para establecer si miembros del personal incurrieron en responsabilidad penal por el trato dispensado a un inmigrante bajo custodia.


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