En Cuba han aumentado las cifras de muertes en la infancia por accidentalidad dentro del hogar, este año se han reportado «más de 1000 niños lesionados y 13 fallecidos en lo que va de 2018», por lo que Magalys Giraudi Kindelán, funcionaria del Programa de Atención Materno Infantil en Santiago de Cuba, insta a las familias a prevenir accidentes, especialmente aquellos relacionados con menores, recoge el diario Sierra Maestra digital.

Es importante que las familias ganen en conciencia y percepción de los riesgos que pueden correr los infantes en el hogar y en otros entornos en los que puedan estar, aseguró la especialista a la prensa oficialista.

Descuidos de familiares, tutores y cuidadores son las principales causas de exposición de los pequeños a situaciones lamentables.

La pediatra expone que uno de las muertes más comúnes en bebés es broncoaspiración de alimentos, en la que se registran 4 decesos, en el grupo de 1 a 4 años, uno más que el pasado año.


Entre otros prejuicios, niños y adolescentes han sido víctimas también de traumas y politraumas, fracturas, heridas, contusiones, quemaduras, intoxicación por ingestión de tóxicos y medicamentos, electrocución y cuerpos extraños.

En el grupo de 5 a 14 años han muerto cinco, y entre los jóvenes de 15 a 19 años, las víctimas fatales suman 3.

La asfixia, es la primera causa de muerte por accidente, ya sea por sumergirse en agua dulce (ríos, presas, cisternas, etc.).

El Ministerio del Interior, la Cruz Roja, Salud Pública, el INDER y otros organismos implementan las acciones de prevención establecidas como parte de un programa que se lleva a cabo tanto en Santiago, como en el resto del país.

Pero lo fundamental, es lograr que las familias adopten medidas para evitar los accidentes, conociendo las características propias de sus hijos.

De igual modo el médico y la enfermera de la familia, deben orientar y ayudar para que en cada vivienda de la comunidad se realicen las labores preventivas.