Ante las nuevas directrices migratorias, abogados y activistas recomendaron el miércoles a indocumentados con más de dos años de residencia en EE.UU. recopilar pruebas de su estancia en el país, informó el Nuevo Herald.


“La nueva política de ‘deportación expedita’ incluye a personas que han vivido menos de dos años, así que es importante tener documentos que certifiquen una estancia mayor a 24 meses”, explicó Víctor Nieblas, ex presidente de La Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA).

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) estableció este martes nuevas directrices para reforzar el control migratorio, con un agresivo plan que incluye acelerar el proceso de deportación de inmigrantes indocumentados y contratar a 15,000 nuevos agentes.

“El Departamento de Seguridad Nacional ya no eximirá clases o categorías de extranjeros indocumentados de una potencial aplicación de la ley, agrega el memorando firmado por el secretario de esta agencia, John Kelly.

Da además a los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) la potestad de aplicar la deportación expedita, es decir sin necesidad de acudir a un juez para defender el caso.


Las declaraciones de impuestos, recibos de servicios públicos, matriculas consulares, y contratos de renta están entre los documentos que los abogados utilizan para comprobar la estadía de un inmigrante en el país.

Las cuentas de banco y los talones de cheque de pago de salario también pueden servir, no obstante, Romo advierte que estos documentos deben tener el nombre real del inmigrante.

Los abogados recuerdan que los agentes de Inmigración pueden cotejar las huellas digitales de un detenido con los archivos de las autoridades federales y estatales. Esta comparación puede revelar arrestos anteriores y datos en que el inmigrante mintió o no quiso compartir.

Para Jorge Mario Cabrera, vocero de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA), organización que ha emprendido una campaña para educar a la población indocumentada sobre sus derechos, es importante recalcar que siempre se deben mantener copias de estos documentos y que se deben mantener como uso personal.

“No deben entregar los originales, ni al abogado, ni al oficial de inmigración, la mayoría son imposibles de recuperar y pueden hacer la diferencia entre quedarse dentro del país o ser deportado, además quédese callado hasta que hable con un abogado”, insistió Cabrera.