Por la legislación cubana quien sacrifique ganado mayor puede ser sancionado de cuatro a diez años de privación de libertad, en un reportaje de CubaNet, ganaderos cubanos se quejaron de que ellos no pueden consumir esa carne, pero por otra parte el Gobierno cubano tampoco les compra los animales por falta de dinero.

Un ganadero guantanamero, Wilmer Fernández explicó: “La situación del ganadero está malísima” porque deben acogerse a una ley, “si yo no puedo comerme la vaca, si no la puedo vender, por qué tú no me la compras a tiempo”, se cuestionó en referencia al Estado.

“Aquí hace cinco años no me compran los animales, dice la empresa que es la responsable de eso, que no tiene ni dinero, ni condiciones para hacer ese tipo de compras”, añadió.


Las empresas estatales argumentan no tener recursos tampoco para proveer a los ganaderos de nuevos instrumentos de trabajo, “la falta de insumos”, “mecanización” y “regadío” también forman parte de los problemas que repercuten negativamente en el desarrollo de la ganadería en la Isla.

El Estado cubano paga a los productores particulares entre cuatro y cinco pesos en moneda nacional por litro de leche, “y según la cantidad de ganado, usted tiene que aportar, son 2,5 litros por vaca los 365 días del año”, detalló otro ganadero.

Y cuando no se puede cumplir con el aporte, se toman medidas disciplinarias.

Muchas veces la leche llega con problemas de suciedad, porque se ordeña en piso de tierra, o si llueve el sudor de la vaca va directamente al cubo, la Mayor de las Antillas no tiene los recursos para filtrar la leche.

(Con información de CubaNet)