
Un cargamento de cocaína y marihuana valorado en más de 57 millones de dólares fue descargado este lunes en Port Everglades, Florida, después de ser interceptado por la Guardia Costera de Estados Unidos durante dos operaciones separadas en el mar Caribe.
La carga, transportada hasta el puerto por la tripulación del USCGC Escanaba, incluía aproximadamente 7,250 libras de cocaína y 2,082 libras de marihuana. En total, las autoridades retiraron de las rutas marítimas más de 9,300 libras de sustancias ilícitas, equivalentes a unas 4.2 toneladas.
El decomiso representa un nuevo golpe contra las redes criminales que utilizan el Caribe como corredor para trasladar grandes cargamentos hacia Estados Unidos y otros mercados. La operación requirió la coordinación de embarcaciones, equipos tácticos y centros de vigilancia encargados de detectar movimientos sospechosos en aguas internacionales.
Dos interdicciones en el mar Caribe
La Guardia Costera informó que las drogas fueron incautadas durante dos interdicciones realizadas por las tripulaciones del USCGC Escanaba y el USCGC Richard Dixon, una embarcación de respuesta rápida de la clase Sentinel.
También participaron el Equipo Táctico de Aplicación de la Ley de la Guardia Costera del Pacífico, identificado como LEDET 101; el Homeland Security Cutter-Ocean; la Fuerza de Tarea Interagencial Conjunta Sur y el personal de guardia del Distrito Sureste de la Guardia Costera, con sede en Miami.
Las autoridades no detallaron en el comunicado la ubicación exacta de cada interdicción, las fechas en que ocurrieron ni si hubo personas detenidas. Tampoco divulgaron la nacionalidad de posibles sospechosos o el destino final que habría tenido la carga.
Así funciona la vigilancia contra el narcotráfico marítimo
La Fuerza de Tarea Interagencial Conjunta Sur, conocida como JIATF-S, opera desde Cayo Hueso y tiene un papel central en la detección y el seguimiento del tráfico ilícito por aire y mar en el Caribe y otras zonas de tránsito.
Cuando los equipos de vigilancia determinan que una interdicción es inminente, el control de la fase policial pasa a la Guardia Costera. Sus unidades se encargan entonces de acercarse a la embarcación sospechosa, detenerla, asegurar la carga y efectuar las aprehensiones correspondientes.
Ese procedimiento requiere que distintas agencias compartan información en tiempo real y coordinen aeronaves, buques y equipos especializados. La vigilancia inicial puede extenderse durante horas o días antes de que una tripulación reciba la orden de intervenir.
La coordinación fue decisiva para la operación
Douglas Strong, suboficial de primera clase y contramaestre asignado al Escanaba, atribuyó el resultado a la vigilancia de las tripulaciones y a la rapidez con la que se tomaron decisiones durante la interdicción.
El oficial describió la misión como un “esfuerzo de equipo ejemplar” y señaló que una operación de esa complejidad exige que todos los integrantes del buque cumplan su función con precisión. También agradeció la colaboración de las tripulaciones del Richard Dixon y del Homeland Security Cutter-Ocean.
Aunque Strong mencionó que más de 2,000 libras de narcóticos no llegaron a las comunidades, el balance completo anunciado por la institución fue muy superior: 9,332 libras entre cocaína y marihuana.
El USCGC Escanaba vuelve a Port Everglades con un gran decomiso
El Escanaba es un guardacostas de resistencia media de 270 pies perteneciente a la clase Famous. Tiene su base en Portsmouth, Virginia, y opera bajo el Mando del Área Atlántica de la Guardia Costera.
La embarcación participa en misiones de seguridad marítima, aplicación de la ley, búsqueda y rescate e interdicción de drogas. Por su autonomía, puede permanecer desplegada durante periodos prolongados y trabajar lejos de su puerto base.
No es la primera vez en 2026 que el buque lleva hasta Port Everglades una carga millonaria confiscada. A finales de abril descargó cerca de 7,050 libras de cocaína, con un valor estimado superior a 53 millones de dólares, tras operaciones desarrolladas en el Caribe y el Pacífico oriental.
Port Everglades, punto clave para descargar las incautaciones
Port Everglades, en el condado de Broward, se ha convertido en uno de los escenarios más visibles de las operaciones antidrogas marítimas de Estados Unidos. Allí llegan con frecuencia guardacostas que regresan de patrullas con toneladas de cocaína y marihuana incautadas.
La llegada a puerto no marca el final de la investigación. Después de la descarga, las sustancias quedan bajo custodia federal y pueden convertirse en evidencia dentro de procesos penales contra presuntos traficantes y organizaciones transnacionales.
La Guardia Costera es la agencia federal líder de Estados Unidos para la interdicción marítima de drogas y forma parte del Departamento de Seguridad Nacional. Sus operaciones en el Caribe se realizan bajo la autoridad del Distrito Sureste, cuya sede se encuentra en Miami.
Aumenta la presión sobre las rutas marítimas del Caribe
El nuevo decomiso ocurre en medio de una ofensiva sostenida contra embarcaciones utilizadas para transportar narcóticos por el Caribe. Estas redes suelen recurrir a lanchas rápidas y otras naves capaces de recorrer grandes distancias mientras intentan evitar los corredores vigilados por Estados Unidos y sus países aliados.
Durante los últimos meses se han reportado varios operativos de gran escala en la región, incluidos decomisos de toneladas de cocaína y marihuana y acciones coordinadas con fuerzas internacionales. Sin embargo, cada operación responde a circunstancias distintas y no todas forman parte de una misma misión.
La Guardia Costera sostiene que la presencia permanente de sus unidades permite reducir los ingresos de organizaciones criminales y frenar el movimiento de drogas antes de que llegue a tierra. En este caso, el valor estimado del cargamento refleja la magnitud económica de las rutas que cruzan el Caribe.
Qué falta por conocer del caso
El comunicado oficial no precisó si las dos interdicciones dejaron detenidos ni informó qué fiscalía asumirá posibles procesos judiciales. Esos datos suelen divulgarse posteriormente, cuando las autoridades determinan la jurisdicción y presentan cargos formales.
Tampoco se ha informado cuándo serán destruidas las sustancias o si parte del cargamento permanecerá almacenado como evidencia. Por ahora, el dato confirmado es que más de cuatro toneladas de cocaína y marihuana fueron retiradas del mar y trasladadas a Florida después de dos operaciones coordinadas en el Caribe.





