Cubano fallecido en accidente aéreo de Amazon en Miami estaba a minutos de terminar su jornada de trabajo

Rolando Alemán León, de 55 años, estaba a punto de terminar su jornada cuando el avión de carga operado para Amazon se salió de la pista e impactó la camioneta en la que viajaba.

Solo faltaban diez minutos para que Rolando Alemán León terminara su jornada laboral cuando ocurrió el accidente aéreo que le costó la vida junto con otros cuatro trabajadores cubanos en el Aeropuerto Internacional de Miami.


El nuevo detalle fue revelado por su hermana, Vivian Alemán, quien habló desde Cruces, en la provincia cubana de Cienfuegos, con el periodista Alexis Boentes.

“Estaba a 10 minutos de salir”, contó la mujer al recordar los últimos momentos de su hermano antes de que un Boeing 767 de carga operado para Amazon se saliera de la pista y golpeara la camioneta en la que viajaban siete empleados.

Rolando tenía 55 años y había comenzado a trabajar en enero para Professional Ocean Service Corporation, una empresa contratista dedicada a la limpieza y el mantenimiento de aeronaves.

Estaba a punto de finalizar su turno

Según relató Vivian, su hermano y los demás trabajadores se preparaban para terminar la jornada cuando ocurrió la tragedia.

“Ya ellos iban a salir del trabajo”, explicó la mujer con la voz entrecortada durante la conversación difundida por el periodista Alexis Boentes.


La cercanía entre el final del turno y el momento del impacto añade una dimensión especialmente dolorosa a la historia: unos minutos después, probablemente Rolando habría abandonado el lugar.

La camioneta Ford Econoline en la que viajaba quedó destruida tras ser alcanzada por la aeronave. Cinco de sus siete ocupantes murieron y los otros dos resultaron heridos.

Vivian aseguró que pudo ver imágenes del accidente, pero describió la experiencia como extremadamente dolorosa.

La familia busca una medalla de su madre

Durante su testimonio, Vivian también reveló un detalle íntimo sobre su hermano.

Rolando llevaba siempre colgada del cuello una medalla que había pertenecido a su madre fallecida. La familia desconoce si el objeto pudo ser recuperado después del accidente.

Para él no se trataba de una simple joya. La medalla representaba el vínculo con su madre, cuya muerte, según su hermana, nunca había logrado superar completamente.

Vivian recordó a Rolando como un hombre profundamente unido a su familia. Ahora, además de enfrentar su pérdida, sus seres queridos esperan saber si podrán recuperar ese objeto de enorme valor sentimental.

Había comenzado su nuevo trabajo en enero

Rolando Alemán León comenzó a trabajar para la compañía de limpieza de aeronaves en enero de 2026.

Antes había trabajado en un hotel, pero cambió de empleo porque la nueva posición le ofrecía mejores ingresos. Personas cercanas señalaron que planeaba mudarse con su pareja a una vivienda que habían comprado en el área de Tampa.

Vecinos de Rolando también lo describieron como una persona amable y generosa. Una mujer que lo conoció durante varios años contó que acostumbraba a ayudarla llevándola a sus citas médicas.

Su historia refleja la de muchos inmigrantes cubanos que llegan a Estados Unidos, aceptan trabajos exigentes y continúan esforzándose para construir estabilidad para sus familias.

Cinco trabajadores cubanos perdieron la vida

El accidente ocurrió el domingo 6 de septiembre, cuando el Boeing 767-300 operado por 21 Air para Amazon Prime Air regresaba a Miami procedente de San Juan, Puerto Rico.

Después de aterrizar, el avión no logró detenerse dentro de la pista 30. La aeronave avanzó aproximadamente 1,300 pies fuera del pavimento, golpeó equipos de navegación y alcanzó la camioneta de los trabajadores.

Las cinco víctimas fueron identificadas como:

  • Rolando Alemán León, de 55 años.
  • Yoel Rodríguez Naranjo, de 53.
  • Julio C. Pineda, de 75.
  • Carlos Acosta Fajardo, de 53.
  • Javierkys Reyes Quevedo, de 47.

Todos trabajaban para Professional Ocean Service Corporation y eran de origen cubano, según reportes de prensa y testimonios de personas que los conocían.

La empresa aseguró que sus empleados eran considerados parte de una familia y expresó su dolor por una tragedia que cambió para siempre la vida de sus compañeros y seres queridos.

La investigación continúa

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte continúa investigando por qué el avión no consiguió detenerse dentro de la pista.

Los primeros datos del registrador de vuelo indican que los pilotos comenzaron a frenar, después liberaron los frenos y aumentaron brevemente la potencia de los motores, en una acción compatible con un posible intento de abortar el aterrizaje.

Cuatro segundos después, la potencia volvió a reducirse y los frenos fueron aplicados nuevamente. Los investigadores tampoco encontraron indicios en los datos registrados de que se desplegaran los aerofrenos o los inversores de empuje.

Sin embargo, la NTSB todavía no ha establecido la causa del accidente ni ha explicado por qué se realizaron esas maniobras.

Mientras los especialistas analizan los datos técnicos, para la familia de Rolando la tragedia queda resumida en un detalle difícil de asimilar: estaba a solo diez minutos de terminar su trabajo y regresar a casa.


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