ICE utilizó una sonda nasal para alimentar a un cubano que se declaró en huelga de hambre en un centro de detención

Inmigrante cubano en huelga de hambre. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Un migrante cubano bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) fue alimentado por la fuerza mediante una sonda nasogástrica después de iniciar una huelga de hambre en un centro de detención de Texas.

El caso adquirió una dimensión todavía más delicada cuando un juez federal amplió la autorización y permitió que las autoridades recurrieran, si lo consideraban necesario, a una intervención quirúrgica para colocar una sonda directamente en el estómago del detenido y administrarle nutrientes sin su consentimiento.


La medida quedó revelada por una investigación de The Guardian, basada en órdenes judiciales cuyos detalles permanecen mayoritariamente bajo sello. El nombre del cubano no se ha publicado porque el periódico no logró comunicarse con él y el hombre no cuenta actualmente con representación legal.

La huelga comenzó tres días después de su arresto

Al cubano lo arrestaron el 22 de julio y recluido en el Montgomery ICE Processing Center, una instalación privada ubicada cerca de Houston y operada por GEO Group.

Tres días después de su arresto lo declararon oficialmente en huelga de hambre, según los documentos judiciales revisados por el medio británico. Los expedientes públicos no explican cuál fue el motivo concreto de su protesta ni detallan las condiciones que llevaron al hombre a dejar de alimentarse.

Ante el deterioro que podía provocar la falta prolongada de alimentos, un funcionario de ICE y un médico del centro solicitaron autorización judicial para administrarle alimentación e hidratación contra su voluntad.

El 19 de agosto, el juez federal Andrew Hanen aprobó la petición. Las órdenes examinadas por The Guardian indican que las autoridades procedieron a alimentarlo mediante una sonda introducida por la nariz hasta el estómago.


ICE obtuvo permiso para realizar una intervención quirúrgica

El 1 de septiembre, ICE volvió ante el tribunal para solicitar una extensión de la orden. Hanen autorizó su continuidad hasta mediados de septiembre e incorporó la posibilidad de utilizar una gastrostomía endoscópica percutánea.

Este procedimiento consiste en realizar una abertura en el abdomen para colocar una sonda directamente en el estómago. A diferencia de la sonda nasogástrica, el dispositivo permanece instalado hasta que lo retiren mediante otro procedimiento médico.

La nueva autorización permitía efectuar la intervención sin el consentimiento del detenido. Sin embargo, la información disponible no confirma que la gastrostomía haya llegado a practicarse. Lo documentado es que el cubano habría sido alimentado mediante una sonda nasal durante agosto y que ICE consiguió autorización preventiva para recurrir al procedimiento abdominal.

The Guardian señaló que no había identificado anteriormente una autorización de esta naturaleza entre los casos de huelguistas de hambre bajo custodia migratoria que había investigado.

DHS afirma que el cubano volvió a comer

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), organismo del que depende ICE, aseguró que el hombre retomó el consumo de alimentos y líquidos y que ya no lo estaban alimentando por la fuerza.

La agencia no precisó cuándo terminó la huelga de hambre, cuántas veces se aplicó el procedimiento nasogástrico ni si el detenido volvió a comer antes o después de que el juez autorizara la posible intervención abdominal.

Aunque el tratamiento involuntario habría cesado, la orden judicial permanecía vigente hasta mediados de septiembre. El migrante continuaba recluido y, según el Gobierno, permanecerá bajo custodia hasta que lo puedan deportar de Estados Unidos.

El historial atribuido al detenido por el Gobierno

De acuerdo con la versión proporcionada por el DHS, el cubano ingresó irregularmente en Estados Unidos en 1980 y recibió una orden de deportación en 2004. El Gobierno también afirmó que posee condenas anteriores por agresión agravada con un arma, agresión agravada, posesión de drogas y porte de un arma oculta.

Estos antecedentes han sido comunicados por el DHS, pero buena parte del expediente permanece sellada y la identidad del detenido no se ha divulgado. La ausencia de un abogado que lo represente ha impedido conocer directamente su versión, el motivo de la huelga y si existen recursos legales pendientes contra su deportación. ICE sostiene que el hombre recibió el debido proceso y que seguirá detenido hasta que se ejecute su expulsión.

Abogados y organizaciones defensoras de los derechos civiles cuestionaron que el Gobierno pudiera obtener autorización para realizar procedimientos médicos invasivos contra una persona que no tenía representación legal para responder ante el tribunal.

Eunice Cho, abogada que ha estudiado los tratamientos forzosos dentro de centros migratorios, expresó preocupación por la falta de asistencia jurídica y por el carácter reservado de las solicitudes presentadas por el Gobierno.

Savannah Kumar, abogada de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles de Texas, criticó la posibilidad de recurrir a una intervención abdominal para interrumpir una protesta dentro de un centro de detención.

Organizaciones de derechos humanos han descrito la alimentación involuntaria de huelguistas como una práctica dolorosa, traumática y degradante. Las autoridades, por su parte, sostienen que este tipo de intervención se solicita cuando la vida o la salud del detenido se encuentran en peligro.

Sería el caso número 19 desde enero de 2025

La investigación estima que este sería al menos el decimonoveno caso desde enero de 2025 en el que ICE obtuvo autorización judicial para ejecutar procedimientos médicos involuntarios contra una persona en huelga de hambre.

Los abogados consultados relacionan este aumento con el creciente número de protestas dentro de instalaciones migratorias y con una mayor disposición de las autoridades a solicitar intervenciones médicas forzosas.

ICE sostiene que sus centros continúan entregando tres comidas diarias a quienes se declaran en huelga y que los detenidos se someten a vigilancia médica para prevenir consecuencias potencialmente mortales.

El caso del cubano permanece rodeado de interrogantes. No se conoce públicamente qué reclamaba con su protesta, cuándo volvió a alimentarse ni cuántas veces fue sometido al procedimiento. Tampoco se ha informado cuándo podría ejecutarse la deportación ordenada hace más de dos décadas.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *