Cubana emigró durante su embarazo y revela el difícil camino que enfrentó: Fue una de las decisiones más grandes de mi vida»

Emigrante cubana. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Una cubana relató la extensa travesía que emprendió mientras estaba embarazada para abandonar la Isla y llegar a Brasil, un viaje marcado por retrasos, escalas, largos desplazamientos y la incertidumbre sobre lo que encontraría al comenzar una nueva vida lejos de su país.

“Me fui de Cuba estando embarazada y fue una de las decisiones más grandes de mi vida”, expresó la joven al compartir imágenes de algunos momentos del recorrido.


Su relato no precisa la fecha del viaje ni las razones concretas que la llevaron a emigrar. Sin embargo, expone la carga física y emocional que representa abandonar Cuba durante el embarazo y recorrer varios países antes de alcanzar el destino elegido.

Un vuelo retrasado y el momento de dejar Cuba

El vuelo estaba programado para las 10:50 de la mañana, pero terminó despegando alrededor de la 1:00 de la tarde. Tras varias horas de espera, llegó el instante que marcaría el comienzo definitivo de la travesía.

La cubana abordó el avión y salió de la Isla con destino inicial a República Dominicana, donde realizó una escala antes de continuar hacia Guyana.

Aunque el retraso aumentó la tensión de aquella jornada, logró completar la primera parte del itinerario. Cada aeropuerto y cada cambio de país la acercaban a Brasil, pero también la alejaban de la vida que había conocido hasta ese momento.

De República Dominicana a Guyana

Después de la escala en territorio dominicano, la viajera continuó rumbo a Guyana. Al llegar, varias personas la estaban esperando en el aeropuerto para ayudarla a proseguir. “Salimos del aeropuerto, comimos algo y seguimos con la travesía”, recordó.


De esa etapa conservó pocas imágenes. Según explicó, estaba mucho más concentrada en avanzar y superar cada tramo que en documentar lo que ocurría. La ausencia de grabaciones también refleja la tensión de un recorrido en el que su prioridad era llegar a salvo, especialmente por encontrarse embarazada.

Brasil todavía no era el final del recorrido

Desde Guyana, la cubana siguió avanzando hasta entrar en Brasil. No obstante, llegar al territorio brasileño no significó que el viaje hubiera concluido.

Todavía debía completar un último tramo para alcanzar su destino definitivo. Tras recorrer numerosos kilómetros y enfrentar diferentes cambios durante el trayecto, finalmente comenzó a acercarse al lugar donde intentaría iniciar una nueva etapa. “Después de tantos kilómetros, cambios y emociones, finalmente estaba llegando”, contó.

El alivio de haber completado la ruta se mezcló con la incertidumbre. La mujer reconoció que entonces creyó haber dejado atrás la parte más complicada, pero posteriormente descubrió que aún tendría que enfrentar numerosas experiencias.

Una historia que no terminó con la llegada

“Pensé que lo más difícil había terminado, pero todavía me faltaban muchas cosas más por vivir”, afirmó al cerrar esta primera parte de su testimonio.

La frase anticipa que su historia migratoria continuó después de instalarse en Brasil. Adaptarse a otro país, atravesar el embarazo lejos de Cuba y reconstruir su vida se convertirían en nuevos desafíos.

Aunque la joven no explicó por qué decidió marcharse, su experiencia refleja el costo humano de la emigración cubana. Durante años, la falta de libertades, el deterioro de las condiciones de vida y la ausencia de perspectivas bajo el régimen han separado a miles de familias y empujado a muchos ciudadanos a buscar un futuro fuera de la Isla. En su caso, dejar Cuba fue solamente el comienzo. El viaje terminó en Brasil, pero allí empezó otra historia.


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