Jaimanitas estalla otra vez: vecinos cierran Quinta Avenida por falta de luz y agua

Protesta en Jaimanitas. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

La tensión se apoderó de Jaimanitas, en el municipio Playa de La Habana, durante una protesta vecinal desatada por los prolongados apagones y la falta de agua. En uno de los momentos más peligrosos de la noche, un carro avanzó hacia la multitud que bloqueaba un tramo de Quinta Avenida, obligando a varias personas a apartarse rápidamente para evitar que las atropellaran.

Las imágenes difundidas en redes sociales muestran a numerosos residentes ocupando la vía para exigir el restablecimiento de los servicios básicos. Mientras el vehículo avanzaba, algunos manifestantes golpearon su carrocería y reclamaron al conductor que se detuviera.


El incidente elevó el riesgo de una confrontación y generó preocupación por la seguridad de quienes permanecían frente al automóvil. Hasta el momento, no se han divulgado reportes confirmados de personas atropelladas o heridas durante ese episodio.

Jaimanitas volvió a salir a la calle

La movilización se produjo después de que los vecinos permanecieran varias horas sin electricidad y sin suministro de agua, dos servicios estrechamente vinculados en numerosos barrios cubanos debido a que el bombeo depende de la disponibilidad de corriente.

Los manifestantes cortaron la circulación en Quinta Avenida, una de las principales arterias del oeste de La Habana. En los videos se observa a hombres y mujeres protestando en plena oscuridad, mientras otros residentes se acercaban al lugar.

La protesta confirmó que el malestar continúa creciendo en barrios donde las familias no pueden conservar alimentos, descansar debido al calor ni almacenar suficiente agua para cocinar, bañarse y mantener condiciones mínimas de higiene.

Protestas anteriores en la misma comunidad

No es la primera vez que Jaimanitas protagoniza manifestaciones por el colapso de los servicios públicos. A comienzos de julio, cientos de residentes ocuparon también Quinta Avenida después de permanecer más de 24 horas sin electricidad. Durante aquella movilización se escucharon cacerolazos y consignas como “Abajo la dictadura”, mientras agentes policiales vigilaban la concentración.


Días después, vecinos de Jaimanitas volvieron a manifestarse en las inmediaciones de Punto Cero, la zona asociada históricamente con la residencia de Fidel Castro. Los residentes denunciaron entonces el contraste entre sus viviendas a oscuras y los circuitos que abastecen áreas vinculadas con la cúpula del régimen.

Una crisis sin respuesta efectiva

La nueva protesta ocurre mientras Cuba atraviesa una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas. La estatal Unión Eléctrica reconoció el 21 de agosto una afectación máxima de 2,245 megavatios, una cifra que evidencia la incapacidad del sistema para cubrir la demanda nacional.

A los apagones se suman averías en las redes hidráulicas, escasez de combustible, deterioro de las termoeléctricas y falta de piezas de repuesto. Aunque el régimen atribuye buena parte de la crisis a las sanciones estadounidenses, los ciudadanos también responsabilizan a décadas de abandono, mala administración y ausencia de inversiones suficientes en infraestructuras esenciales.

La escena del vehículo policial avanzando entre los manifestantes volvió a mostrar la respuesta con la que se encuentran quienes deciden reclamar públicamente: presencia policial y presión para despejar las vías, en lugar de soluciones permanentes para recuperar el agua y la electricidad.


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