
Los vehículos que circulan sin una persona al volante dejaron de ser una imagen reservada para películas futuristas y comenzaron a incorporarse de manera gradual al transporte cotidiano de Miami. Sin embargo, para muchos residentes, subirse por primera vez a uno de estos automóviles todavía provoca una combinación de sorpresa, desconfianza, curiosidad y nerviosismo.
Esa fue precisamente la experiencia de varios integrantes del podcast cubano Fuera de Serie, quienes documentaron su primer viaje en un taxi autónomo de Waymo y compartieron en redes sociales las reacciones que tuvieron al comprobar que el vehículo podía arrancar, incorporarse al tráfico y completar una ruta sin la intervención de un chofer.
La grabación, publicada en TikTok el 13 de julio de 2026, superó las 50,000 reproducciones en pocos días. El alcance del video estuvo impulsado no solo por la novedad tecnológica, sino también por la espontaneidad de los pasajeros, que reaccionaron con expresiones de asombro, bromas y comentarios cargados del humor característico de la comunidad cubana.
Más allá de la escena viral, el recorrido refleja un cambio que ya comienza a sentirse en las calles del sur de Florida: la llegada de servicios de transporte completamente autónomos a zonas residenciales, turísticas y comerciales de Miami-Dade.
El automóvil comenzó a moverse sin que nadie ocupara el asiento del conductor
Uno de los momentos que más sorprendió al grupo ocurrió al inicio del viaje, cuando el automóvil arrancó sin que ninguna persona revisara los espejos, pusiera las manos sobre el volante o presionara los pedales.
Para pasajeros acostumbrados al funcionamiento de un taxi tradicional, Uber o Lyft, la ausencia de un conductor humano modificó por completo la percepción del recorrido. “¡Tú no miraste con espejo ni nada, tú saliste todo loco!”, expresó uno de los ocupantes mientras el vehículo comenzaba a desplazarse.
La frase, pronunciada en tono humorístico, resume una de las principales barreras que enfrenta la conducción autónoma: convencer a los pasajeros de que el sistema puede observar lo que ocurre alrededor del automóvil sin utilizar los mismos gestos visibles de una persona.
Aunque nadie mueve la cabeza para mirar hacia los lados, los vehículos cuentan con equipos diseñados para analizar de manera constante el tránsito, la posición de otros automóviles, la presencia de peatones, las señales viales y cualquier objeto que pueda interferir con la ruta.
Los pasajeros, sin embargo, no ven directamente ese proceso. Lo que perciben es un asiento vacío, un volante que gira solo y un automóvil que toma decisiones sin instrucciones humanas aparentes.
El nerviosismo inicial dio paso a la curiosidad
Durante los primeros minutos, el grupo mostró una mezcla de tensión y asombro. La ausencia de un chofer provocó comentarios sobre la velocidad, la dirección del vehículo y su capacidad para reaccionar ante otros conductores. Poco a poco, la atención dejó de centrarse únicamente en el volante y pasó a las funciones disponibles para los pasajeros.
Los integrantes del podcast, entre ellos Wendy, Claudia y el creador conocido en redes sociales como El Miki, comenzaron a explorar el sistema instalado dentro del automóvil y descubrieron que podían personalizar distintos elementos del viaje.
La experiencia mostró que el servicio no se limita a trasladar pasajeros de un punto a otro. También intenta ofrecer una sensación de control en un entorno donde el usuario no puede intervenir en la conducción.
Ese equilibrio resulta fundamental para la aceptación de los robotaxis: aunque el pasajero entrega por completo el manejo del vehículo al sistema, conserva la capacidad de modificar la música, el aire acondicionado y otros aspectos del recorrido.
Música, temperatura y trayecto desde la aplicación
Dentro del taxi, los ocupantes comprobaron que podían conectar Spotify y seleccionar la música que deseaban escuchar. «En la aplicación tú puedes conectarlo al Spotify y poner la música que tú quieras, puedes bajar, subir el volumen, controlar el aire, subir, bajar la temperatura», comentó uno de los muchachos.
Estas funciones buscan sustituir parte de la interacción que normalmente tendría el pasajero con un conductor. En un taxi convencional, una persona puede pedir que bajen la música, que suban el aire acondicionado o que cambien la ruta. En un vehículo autónomo, esas acciones se realizan mediante controles digitales.
La pantalla también ofrecía información sobre el recorrido, como el mapa de la ruta, la velocidad del automóvil y el nivel de batería. De esa manera, los pasajeros podían seguir en tiempo real por dónde se desplazaban y cuánto faltaba para llegar al destino. El sistema está diseñado para que el usuario tenga visibilidad sobre el viaje, incluso cuando no tiene control directo sobre el volante.
@fueradeseriepod Probando el auto que se maneja solo #waymo @Wendy @ClaudiaG96 @elmiki93 ♬ sonido original – Fuera De Serie
El robotaxi respetó estrictamente el límite de velocidad
Uno de los detalles que más llamó la atención del grupo fue la forma en que el automóvil respetó el límite de 35 millas por hora establecido en la zona. El vehículo mantuvo la velocidad permitida sin intentar seguir el ritmo de otros conductores que podían circular más rápido.
“Esto es zona de treinta y cinco y no pasa nada, niño, ¿qué vas a hacer?”, comentó uno de los pasajeros. La reacción evidencia una diferencia importante entre los sistemas autónomos y la conducción humana.
Mientras una persona puede interpretar el flujo del tráfico, acelerar momentáneamente o superar ligeramente el límite, el robotaxi tiende a operar de manera más conservadora y ajustada a las normas. Ese comportamiento puede transmitir seguridad a algunos pasajeros, pero también puede generar impaciencia en quienes están acostumbrados a una conducción más flexible.
En ciudades como Miami, donde son frecuentes los cambios rápidos de carril, los frenazos y las maniobras inesperadas, la conducción extremadamente prudente de los vehículos autónomos representa tanto una ventaja como un desafío.
Cómo puede un automóvil conducir sin una persona al volante
Los taxis autónomos utilizan una combinación de cámaras, radares, sistemas de detección y programas informáticos para interpretar lo que ocurre a su alrededor. Estos equipos analizan continuamente la ubicación de peatones, ciclistas, motocicletas, semáforos, señales de tránsito, obstáculos y otros vehículos.
A partir de esa información, el sistema determina cuándo debe acelerar, frenar, girar, cambiar de carril o ceder el paso. El automóvil también compara su posición con mapas digitales de alta precisión y calcula la ruta más adecuada hasta el destino seleccionado.
Para el pasajero, muchas de estas decisiones ocurren de forma silenciosa. El único indicio visible puede ser el movimiento del volante o la representación del entorno que aparece en la pantalla. La tecnología pretende reproducir las tareas de un conductor humano, pero mediante sensores que supervisan simultáneamente diferentes puntos alrededor del vehículo.
Una experiencia que refleja el choque entre costumbre y tecnología
La reacción de los cubanos resulta especialmente significativa porque muestra el contraste entre una tecnología avanzada y la experiencia de personas que han utilizado durante años sistemas de transporte convencionales.
Para muchos inmigrantes, particularmente quienes llegaron recientemente a Estados Unidos, viajar en un automóvil sin chofer puede representar un cambio difícil de procesar. El asombro no surge únicamente por el movimiento automático del vehículo, sino por la rapidez con la que estos servicios comienzan a aparecer en espacios cotidianos.
Un residente puede solicitar el viaje desde su teléfono, esperar unos minutos y ver llegar un automóvil vacío que abre sus puertas y lo lleva a otro punto de la ciudad. La escena resume una transformación que afecta no solo a la industria automotriz, sino también a la forma en que las personas se relacionan con el transporte, la tecnología y la seguridad.
Waymo comenzó a operar en Miami durante 2026
Waymo, empresa especializada en conducción autónoma y perteneciente a Alphabet, inició su servicio comercial en Miami el 22 de enero de 2026. En una primera etapa, los viajes estuvieron disponibles únicamente para un grupo limitado de usuarios.
La compañía utilizó ese período para introducir el servicio de forma gradual, recopilar información sobre las condiciones locales y familiarizar a los pasajeros con la plataforma.
El 15 de abril, Waymo eliminó la lista de espera y abrió el acceso al público general. A partir de ese momento, cualquier usuario situado dentro del área de cobertura podía descargar la aplicación, crear una cuenta y solicitar un automóvil. Miami se convirtió así en la sexta ciudad de Estados Unidos con operaciones comerciales de Waymo, después de Phoenix, San Francisco, Los Ángeles, Austin y Atlanta.
Miami representa un desafío particular para la conducción autónoma
El despliegue en Miami tiene especial importancia debido a las condiciones del tránsito en el sur de Florida. La región combina vías congestionadas, turismo constante, numerosos peatones, ciclistas, zonas de construcción y conductores con estilos muy diferentes.
También enfrenta lluvias intensas, inundaciones ocasionales y una circulación elevada durante buena parte del día. A ello se suma la diversidad de la población. En Miami conviven residentes nacidos en Estados Unidos, inmigrantes latinoamericanos, visitantes internacionales y turistas que pueden no conocer las reglas locales.
Para un sistema autónomo, ese entorno exige interpretar situaciones complejas y responder con rapidez ante maniobras inesperadas. La ciudad funciona, por tanto, como una prueba importante para evaluar hasta qué punto estos vehículos pueden integrarse en una red vial intensa y cambiante.
La cobertura alcanza cerca de 100 millas cuadradas
El servicio de Waymo cubre aproximadamente 100 millas cuadradas dentro del condado de Miami-Dade. Entre las zonas atendidas se encuentran Brickell, Wynwood, Little Havana, Coral Gables, Coconut Grove, Miami Beach y Bal Harbour. Estas áreas concentran una parte importante de la actividad residencial, comercial y turística de la región.
La cobertura en Little Havana también acerca el servicio a una de las comunidades cubanas más emblemáticas del sur de Florida. La presencia de vehículos autónomos en barrios con una alta concentración de inmigrantes aumenta la posibilidad de que más personas vivan experiencias similares a la compartida por los integrantes de Fuera de Serie. No obstante, el servicio todavía no llega a todo el condado. Los usuarios deben consultar la aplicación para confirmar si el lugar de recogida y el destino se encuentran dentro del área habilitada.
Así funciona la solicitud de un viaje
El proceso para utilizar un robotaxi es parecido al de otras aplicaciones de transporte. El usuario debe descargar Waymo One, registrarse y señalar el punto donde desea ser recogido. Después, selecciona el destino y recibe una estimación del precio y del tiempo que tardará el vehículo en llegar.
Cuando el automóvil se aproxima, la aplicación permite identificarlo y desbloquear las puertas. Una vez dentro, el pasajero confirma que está listo para comenzar el recorrido. El vehículo inicia entonces la marcha y sigue la ruta establecida por el sistema. Al terminar, el pago se procesa digitalmente mediante el método registrado en la cuenta. Como no hay un conductor humano, la aplicación no ofrece la opción tradicional de dejar propina.
El pasajero puede solicitar ayuda durante el recorrido
Aunque el automóvil no cuenta con chofer, los usuarios no quedan completamente aislados. El sistema permite comunicarse con un equipo de asistencia en caso de dudas, problemas técnicos o situaciones inesperadas. El pasajero también puede pedir que el automóvil se detenga en un lugar seguro cuando las condiciones lo permitan.
Esa asistencia remota resulta esencial para atender circunstancias que pueden causar preocupación, especialmente entre quienes utilizan el servicio por primera vez. La disponibilidad de apoyo humano busca reducir la sensación de vulnerabilidad que puede producir viajar solo en un vehículo controlado por software.
Los precios pueden superar los de otras plataformas
La novedad del servicio no significa necesariamente que sea la alternativa más económica. Según los datos citados en el texto de referencia, algunos recorridos pueden costar alrededor de 10 dólares más que viajes similares solicitados mediante otras plataformas.
La diferencia depende del horario, la distancia, la demanda y la disponibilidad de vehículos. Al igual que ocurre con Uber o Lyft, el precio puede variar de acuerdo con las condiciones existentes en el momento de solicitar el viaje. Waymo también lanzó una suscripción mensual de 29.99 dólares dirigida a usuarios frecuentes.
El programa busca ofrecer beneficios a quienes utilizan los robotaxis con regularidad y competir con otras opciones de movilidad disponibles en la ciudad. Para muchos consumidores, el costo será un factor determinante. La curiosidad puede llevarlos a probar el servicio una vez, pero la continuidad dependerá de que el precio resulte razonable frente a otras alternativas.
La seguridad continúa en el centro del debate
La seguridad es uno de los aspectos más observados de la conducción autónoma. Waymo sostiene que sus vehículos han recorrido millones de millas sin una persona al volante y afirma que sus sistemas pueden reducir determinados tipos de accidentes asociados a errores humanos.
La empresa destaca que un automóvil autónomo no conduce distraído, no utiliza el teléfono, no consume alcohol y no se queda dormido. Sin embargo, la tecnología también enfrenta cuestionamientos.
En varias ciudades se han reportado situaciones en las que vehículos autónomos quedaron detenidos, bloquearon temporalmente una vía o tuvieron dificultades para responder ante circunstancias poco habituales. Por esa razón, la expansión de estos servicios continúa bajo la supervisión de autoridades y organismos reguladores.
La confianza del público dependerá de la capacidad de las compañías para demostrar que los automóviles pueden operar con seguridad en condiciones reales y no solo en escenarios controlados.
Qué ocurre en caso de accidente
En una colisión, el pasajero debe seguir medidas similares a las recomendadas en cualquier otro accidente de tránsito. Cuando existan personas heridas o un riesgo inmediato, es necesario llamar al 911.
También conviene documentar la escena mediante fotografías y videos, conservar la información del recorrido y contactar al equipo de asistencia de la compañía. Waymo cuenta con procedimientos para reportar incidentes e intercambiar información relacionada con el vehículo.
La ausencia de un conductor puede generar dudas sobre la responsabilidad, por lo que la documentación del accidente resulta especialmente importante. En estos casos pueden intervenir la compañía operadora, las aseguradoras, los propietarios de otros vehículos y las autoridades encargadas de investigar la colisión.
Una posible transformación para el empleo en el transporte
La llegada de los taxis autónomos también abre interrogantes sobre el futuro laboral de conductores de taxis y plataformas digitales. Miami cuenta con miles de personas que obtienen ingresos trasladando pasajeros mediante Uber, Lyft, taxis tradicionales y servicios privados.
Una expansión significativa de los robotaxis podría aumentar la competencia en ese sector. No obstante, la transición probablemente será gradual. Los vehículos autónomos todavía operan dentro de áreas delimitadas y no pueden cubrir todas las rutas, condiciones o necesidades de los usuarios.
Los conductores humanos continúan teniendo ventajas en trayectos largos, zonas fuera de cobertura, atención personalizada, transporte de equipajes y situaciones que requieren flexibilidad. El impacto laboral dependerá de la velocidad con la que avance la tecnología y del grado de aceptación que logre entre los consumidores.
El video convirtió una innovación en una experiencia cercana
Parte del éxito de la grabación de Fuera de Serie radica en que presenta la conducción autónoma desde una perspectiva cotidiana. En lugar de explicar la tecnología mediante datos técnicos, el video muestra a un grupo de cubanos reaccionando de manera natural ante un automóvil que se mueve solo.
Las expresiones de sorpresa, los comentarios sobre el límite de velocidad y las bromas durante el recorrido acercaron el tema a usuarios que nunca han utilizado este tipo de servicio. El contenido también revela cómo las redes sociales influyen en la adopción de nuevas tecnologías. Muchas personas conocen por primera vez los robotaxis no mediante anuncios empresariales, sino a través de videos publicados por pasajeros comunes.
Los taxis sin conductor comienzan a formar parte del paisaje de Miami
Lo que hace pocos años parecía una posibilidad lejana ya circula por Brickell, Miami Beach, Little Havana y otros sectores del condado. Los vehículos autónomos todavía generan miradas, fotografías y preguntas, pero su presencia podría volverse cada vez más habitual. La experiencia de los integrantes de Fuera de Serie muestra que la primera reacción suele ser de incredulidad.
Después llegan la curiosidad, las bromas y el interés por descubrir cómo funciona el sistema. La expansión del servicio dependerá de varios factores: la seguridad, la regulación, el costo, la cobertura y la disposición de los pasajeros a confiar en un automóvil sin chofer.
Por ahora, los robotaxis representan una de las transformaciones más visibles del transporte en Miami y una prueba de cómo la tecnología comienza a cambiar hábitos profundamente arraigados.
Para estos pasajeros cubanos, el viaje no fue solo un traslado por la ciudad. También fue el encuentro directo con una forma de movilidad que hasta hace poco parecía pertenecer al futuro, pero que ya comienza a circular por las calles del sur de Florida.





