
La Ciudad de Miami ordenó detener los alquileres por períodos inferiores a 30 días que no estén debidamente registrados en The Club at Brickell Bay, una conocida torre residencial ubicada en Brickell.
De acuerdo con una investigación de CBS News Miami, funcionarios municipales sostienen que más de 300 apartamentos estarían operando como rentas vacacionales, aunque el edificio tendría autorización para solamente 30 unidades bajo ese esquema.
La orden de cese fue enviada a la asociación del condominio el pasado 11 de agosto, abriendo una disputa que podría afectar a propietarios, residentes permanentes y visitantes.
Más de 300 apartamentos bajo investigación
Según explicó CBS News Miami en su reporte, las autoridades municipales consideran que la cantidad de viviendas utilizadas para estadías breves supera ampliamente el límite autorizado para el inmueble.
La ciudad también afirmó que inspectores que intentaron revisar la propiedad no pudieron entrar al edificio. Ese incidente aumentó la tensión entre el gobierno municipal y la administración del complejo.
La orden exige que la asociación detenga los alquileres menores de 30 días que no cuenten con las autorizaciones correspondientes.
Sin embargo, periodistas de CBS Miami encontraron esta semana varios apartamentos del edificio que todavía aparecían disponibles en plataformas digitales de alquiler. El equipo del canal también observó la llegada de visitantes con maletas.
El condominio niega que opere como un hotel
La asociación de The Club at Brickell Bay contrató representación legal y respondió formalmente a las autoridades.
En una carta obtenida por CBS News Miami, la administración negó que la asociación opere un hotel o establecimiento de hospedaje. No obstante, reconoció las preocupaciones expresadas por la ciudad.
La nueva presidenta de la junta, Maria Sindia Borras, aseguró al medio que el consejo pretende colaborar con las autoridades para resolver cualquier posible malentendido, mientras protege los intereses de los propietarios y las familias que viven permanentemente en la torre.
La asociación también solicitó los documentos utilizados por la ciudad para justificar la orden y contrató a un bufete especializado en normas de zonificación y uso de terrenos.
La junta solicita una prórroga de 90 días
Borras confirmó a CBS Miami que el condominio pidió un período de gracia de 90 días para obtener y revisar los registros municipales antes de adoptar nuevas medidas.
La Oficina de Comunicaciones de la Ciudad de Miami informó al canal que recibió la respuesta de la asociación y que se está coordinando una reunión entre las partes.
Hasta el momento, las autoridades no han precisado si concederán la prórroga solicitada.
Tampoco existe todavía una decisión judicial definitiva que establezca que las más de 300 unidades señaladas operaban ilegalmente. Esa cifra forma parte de las alegaciones presentadas por la ciudad, mientras la asociación cuestiona la caracterización de sus operaciones.
Residentes denuncian sobrecarga en el edificio
Algunos propietarios aseguran que el elevado número de visitantes ha alterado la dinámica residencial de la torre.
Christina Lardon, quien vive en el edificio, declaró a CBS Miami que la sobrecapacidad está afectando seriamente a la comunidad. También expresó preocupación por la posibilidad de que los propietarios terminen pagando los gastos legales del enfrentamiento con la ciudad.
Los visitantes entrevistados por el canal dijeron que desconocían la controversia y que habían reservado sus alojamientos sin saber que las rentas estaban bajo revisión oficial.
El caso vuelve a colocar en el centro del debate el crecimiento de los alquileres vacacionales dentro de edificios residenciales de Brickell, donde propietarios, turistas e inquilinos permanentes comparten servicios y espacios comunes.
La reunión entre la Ciudad de Miami y la asociación del condominio será el próximo paso para determinar si el edificio recibe los 90 días solicitados o si deberá cumplir inmediatamente la orden contra los alquileres no registrados.




